Proceso Electoral Federal 2020-2021: oportunidad para consolidar la paridad en todo e  impulsar un cambio cultural que garantice la participación y el empoderamiento de las mujeres

El Instituto Nacional de las Mujeres reconoce la importancia del arranque del Proceso Electoral Federal 2020-2021 como una oportunidad invaluable para lograr que el principio de paridad Constitucional se aplique de forma irrestricta, y sus efectos se reflejen de forma contundente con una amplia, justa y merecida representación política de mujeres en los cargos de elección popular que se disputan.

De acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE), las votaciones de esta contienda histórica permitirán renovar 500 diputaciones federales, 15 gubernaturas, mil 63 diputaciones locales, mil 926 presidencias municipales, dos mil 122 sindicaturas, 15 mil 107 regidurías y 635 juntas municipales, que implican un total de 21 mil 368 cargos de elección popular.

A casi 67 años del Voto de las Mujeres en México, tenemos la oportunidad de consolidar la paridad en todo y contamos con las reformas en materia de violencia política que colocan las bases para generar una nueva cultura que impulse la erradicación de obstáculos que transgredan los derechos políticos de las mujeres y su participación pública en todos los ámbitos.

Desde el Inmujeres hacemos un llamado a las autoridades electorales, a las y los actores políticos, así como a la ciudadanía en general, para garantizar y vigilar el estricto cumplimiento de los derechos político-electorales de las mujeres, en un entorno libre de cualquier tipo de discriminación o de violencia de género y teniendo en consideración los contextos específicos de las mujeres.

Exigimos un compromiso político y social claro y contundente; que demuestre que los avances en las normas representan cambios sustantivos que transforman las visiones y concepciones culturales, en busca de sociedades más plurales e incluyentes.

Por ello, también es fundamental que todas y todos los actores estratégicos se unan para generar acciones que promuevan el acceso de más mujeres jóvenes, indígenas y afromexicanas a los espacios de toma de decisiones; donde su voz sea escuchada, respetada y considerada para la transformación de las comunidades y pueblos de nuestro país.