Una de las industrias que se ha visto más que perjudicada dentro de la contingencia sanitaria que estamos enfrentando hoy en día, para evitar el aumento de contagios de la enfermedad del Coronavirus (COVID-19), es la del entretenimiento, esto debido a los cierres masivos que tuvieron las salas de cine y teatrales, aún sin fecha precisa para su reapertura.Sin embargo, los miembros de la comunidad teatral no se han dormido en sus laureles y continúa trabajando para que, cuando ese renacimiento suceda, ofrezcan al público proyectos llenos de buen desempeño interpretativo y de producción.

Prueba de ello es la compañía del drama teatral Al final del arcoíris, propuesta escénica a cargo de Marroquí Producciones y dirigida por Laura Luz, que continúa trabajando sus ensayos, los cuales desde hace varios días llevan a cabo a distancia, a través de las redes sociales, dejando en ello una nueva experiencia entre todo su equipo creativo.

“La verdad y aunque no estábamos seguros de cómo fueran a funcionar, el estar trabajando los ensayos de esta manera ha sido muy bueno y un gran descubrimiento para todos nosotros; siendo lo más importante el que permanecemos en nuestras casas.

“Ha sido muy interesante el poder ubicarnos en esta modernidad tecnológica”, dijo Laura Luz, directora de escena de este proyecto, escrito por Peter Quilter y que realizará su temporada, si esta situación lo permite, en el Foro Shakespeare.

El argumento original de Al final del arcoíris es en el que se basaron para la realización de la cinta Judy, dirigida por Rupert Goold y protagonizada por Renée Zellweger; siendo el que también le dio a esta actriz el Oscar de la Academia como Mejor actriz.

En su regreso a nuestro país, con una nueva traducción y producción a cargo de Edgar Marroquí y Nancy Pérez, Al final del arcoíris repetirá las participaciones protagónicas de los primeros actores Alejandra Desiderio y José Antonio López Tercero; a los que se suman el también primer actor Moisés Suárez, además de los jóvenes y experimentados José Daniel Figueroa, Diego Garza y Nicolás Days.

“Cuando nos reencontramos en nuestro primer ensayo grupal en línea fue muy melancólico, y más aún al ver nuestros libretos con las anotaciones que hicimos en las últimas reuniones físicas. Ahora lo único que tenemos en mente es seguir haciendo nuestro trabajo y entregar en su momento al público una puesta en escena más que digna”, agregó la también directora de las puestas en escena Los cuentos de la Catrina y Mi primera vez, entre otras.

Uno de los retos que está enfrentando hoy día Laura Luz, es el montaje a distancia de los trazos de los movimientos que los actores deben hacer sobre el escenario, lo cual tendrá que hacer si estar sobre la duela real.

“Me gusta hacer mucho trabajo de mesa y llevarlo al escenario, lo cual ahora tendrá que ser virtual. Ahora estamos trabajando ya el montaje del segundo acto y esperamos tener todo listo a la brevedad, para poder presentar este proyecto a la gente cuando llegue el momento adecuado”, precisó.

Laura Luz, que debutó de forma profesional en los escenarios teatrales en 1983, en la revista musical Las Leandras, con Irán Eory; sumando hasta el momento más de 35 créditos en el mismo, acepta que con esta contingencia sanitaria ha resultado más que impactante para todos nosotros.

Sin embargo, dijo que desde el momento en que le tocó conocer e involucrarse con situaciones y problemáticas sociales fuertes, como la prevención y lucha contra el cáncer de mama y la violencia contra la mujer, es consciente de que la realidad siempre supera a la ficción.

“De lo que también estoy segura es que cuando pase todo esto, aunque tarde el tiempo que deba de tardar, todo el gremio artístico nos uniremos para salir al frente y a través del entretenimiento, distraigamos al público y así ayudarle a salir adelante y reubicarse, para retomar sus vidas a través de la cultura y el arte, que deberían de formar parte de la canasta básica”, puntualizó.