Una de las actividades que se llevó a cabo en la 41 Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería, fue la última mesa de debate Poesía y Narrativa: La vida literaria de Eliseo  Diego, con la presencia de los poetas Carlos Sánchez Emir y Eduardo Serdio, y del moderador Leopoldo Orozco.

Según Eduardo Serdio, el poeta cubano Eliseo Diego no es un poeta muy leído, es por ello que sus homenajes son un pretexto para acercarnos a sus obras, este año se cumplen cien años de su natalicio del representante de la poesía cubana.

La poética de Eliseo, “versa a un desdoblamiento del yo, tiene una carga emotiva de un lenguaje que configura su matiz poético, su sensibilidad efectiva lo lleva a pensar que la familia es una de las hebras de la rama universal y que existe un acto solemne y maravilloso”.

Hablar del poeta cubano debe ir más allá de sus poemas, también se tienen que conocer sus cuentos y ensayos. Eliseo Diego tuvo fija su voz poética, ya que su poesía no es nada distinta a sus ensayos.

Con  una sutil retórica, musicalidad, y verso blanco, el poeta cubano expresa un sentimiento humano, como son sus poemas de muerte, al amor, también  experiencia diaria pensaba que el oficio era una de las cosas más importantes, creó a partir de las pequeñas cosas, así como el desencanto, por otra parte, sus ensayos los describió con una sencillez y cordialidad logrando transmitir la experiencia viva de lo que nos pasa a nosotros en situaciones muy cotidianas.

Una de las cualidades que tenía Eliseo Diego, fue el uso de la infancia, esa “nostalgia de la infancia es lo que nos hace escribir poesía” dijo el poeta cubano alguna vez. Por otra  parte, Eduardo Emir comentó que el poeta cubano creía firmemente que toda la literatura escrita para los jóvenes y niños tiene una función importante: el mito.

Carlos Emir comentó que la poesía, para el poeta, “consiste  a fin de cuentas en la súbita eliminación de ser una vida y de estar vivo, en un lugar preciso, y en otro cualquiera, un lugar donde a la vez están todos los otros y además todas las otras  formas de ser vida en sentido que semejante lugar es nada menos que la plenitud de la vida misma que gracias a aquella iluminación cobra consciencia de sí, como, en y nosotros”.

Al finalizar, los poetas Carlos Emir y Eduardo Serdio, recomendaron -a los que no han leído nada del autor-, leer Antes de la eternidad, que se encuentra en Material de Lectura UNAM y una pequeña antología con cuentos y poemas del autor cubano.