En relación a lo que hoy en la mañana afirmó el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, en su conferencia de Prensa, en cuanto al papel de los Testigos Sociales en las licitaciones públicas, coincidimos en que no se debe generalizar sobre la participación de los Testigos Sociales y sus aportaciones en el combate a la corrupción.
El Testigo Social es un representante social calificado en los principales procesos de contratación pública y su quehacer está normado por la Ley para la vigilancia de estos procesos, con el objeto de dar testimonio de lo sucedido, en cuanto a su apego a la legalidad, transparencia, igualdad de condiciones para todos los participantes, emitiendo propuestas y recomendaciones, y en su caso, a través de denuncia de irregularidades. La Secretaría de la Función Pública es la autoridad que tiene el deber de evaluar periódicamente el ejercicio profesional de los Testigos Sociales. Los Testigos Sociales, personas físicas, nos colegiamos hace dos años para salvaguardar la calidad de nuestro proceder de acuerdo a un Código de Ética y estamos trabajando en la actualización permanente de los Testigos Sociales, personas físicas honestas, para asegurar la calidad de nuestras intervenciones y reiteramos nuestro desacuerdo en la forma que desde hace algunos años, la Secretaría de la Función Pública ha manejado la figura del Testigo Social. Los Testigos Sociales estamos conscientes que un principio básico de la democracia es el poder público en público y que nadie está por encima de la Ley y tenemos un compromiso con la transparencia, la apertura, el combate a la corrupción y la rendición de cuentas en los procesos de contratación pública, por lo que nos reiteramos a las órdenes de la autoridad encabezada por el Sr. Presidente de la República para reestructurar y desarrollar el papel del Testigo Social en la lucha anticorrupción de la que somos parte desde hace años en lo personal y profesionalmente.