La pandemia por el COVID 19 ha traído cambios sociales, políticos y económicos en el mundo, por supuesto, México no es la excepción. Es así que la industria del blindaje se ha enfrentado a transformaciones y también se ha encontrado con sorpresas, sin embargo, las empresas asociadas al Consejo Nacional de la Industria del Blindaje han logrado mantener e, incluso, generar empleos.

De acuerdo con información de la Dirección General de Seguridad Privada dependiente de la SSPC son 1,141 las empresas registradas y autorizadas para ofrecer servicios de seguridad en las distintas modalidades. De este universo solo son 93 empresas las que cuentan con autorización para ofrecer servicios de instalación o comercialización de sistemas de blindaje ya sea corporal, automotriz, arquitectónico o táctico.

Rene Fausto Rivera Arózqueta, presidente de la Comisión Ejecutiva de CNIB, da a conocer que, si bien la crisis sanitaria ha afectado al sector, la industria no ha dejado de producir y crecer: “en este momento no tenemos una cifra exacta de crecimiento. No es el 20% que se tenía previsto para este año y que era  como se venía creciendo año con año, pero hasta ahora no han existido pérdidas y probablemente es entre un 8% a 13% lo que se ha incrementado de marzo a la fecha ”.

Durante los últimos años, gracias a la difusión y necesidad del uso del blindaje en la población mexicana, es como se han posicionado en el mercado los diversos productos que conforman la industria (blindaje corporal, automotriz, arquitectónico, táctico y materiales balísticos).

“Sorpresivamente, pese a que la gente no esta saliendo de sus casas, el incremento en blindaje arquitectónico creció, especialmente para casas habitación; toda vez que los robos a estos espacios aumentaron. Es así como las familias han comenzado a adquirir productos para la seguridad”, comenta Rivera.

Por su parte, Hugo Nieto, representante de la Comisión de Blindaje Automotriz y Táctico, enuncia que “en algunas empresas ha disminuido hasta en un 60% la contratación de blindaje, particularmente en automóviles grandes o pesados. No obstante, se incrementaron los blindajes en automóviles de menor peso o dimensiones como los Vehículos Utilitarios Deportivos (SUV del inglés Sport Utility Vehicle), donde los requerminetos han sido mayormente de blindajes del nivel tres que ofrece protección contra pistolas Magnum 44 el cual es un blindaje ligero, que pasa desapercibido y que se utiliza en unidades pequeñas. Éste ha aumentado hasta en un 10%”.

Asimismo, Nieto da a conocer que la mayor concentración de adquisiciones de este tipo de blindaje está en Ciudad de México, Morelia, León, Celaya e Irapuato especialmente. El crecimiento de blindaje en estas ciudades se da, particularmente, por la violencia que se vive en estas entidades.

En este contexto la industria del blindaje crece y se fortalece. La calidad y garantía que se ofrece a través de los productos que maquilan y distribuyen las empresas mexicanas, ofrecen confianza a los usuarios y son muy solicitados en México y casi toda América Latina.

Jorge Cevallos, representante de la Comisión de Fabricantes y Comercializadores de Materiales Balísticos comenta que “En México cada vez más, las empresas se esfuerzan por ofrecer alta calidad en productos balísticos y, pese a la pandemia, dan empleo a muchas de personas. La competencia en materia balística a nivel mundial, es constante, pero en México hay productos que cumplen con las normas de calidad establecidas por organizaciones internacionales. Gracias al cambio tecnológico, la existencia de mayor equipamiento,  más y mejor comercialización es que los productos mexicanos son más rentables”.

Mucha gente piensa que, para proteger su vida o patrimonio, solo pueden adquirir productos hechos por empresas de Estados Unidos, Colombia,  Israel o Rusia, por ejemplo. Sin embargo, desde hace tiempo las empresas de blindaje mexicanas certificadas comenzaron a participar con mayor fuerza  en el mercado demostrando la calidad con la que fabrican sus productos y mostrando que no se necesita adquirir productos internacionales cuando en nuestro propio país contamos con empresas reconocidas por su gran calidad, la cual es reconocida a nivel internacional.

A este respecto, Federico Forastieri, Presidente de la Comisión de Blindaje Arquitectónico comenta que “las empresas mexicanas asociadas al CNIB crean empleos en diversas áreas profesionales y cada día se exigen más en cuanto a diseño, desarrollo y fabricación de productos para cubrir las necesidades de seguridad generadas por las lamentables condiciones de nuestro país en cuanto a inseguridad. Incluso, algunos productos son exportados a diversas naciones que los solicitan confiando en la calidad de los productos mexicanos. También es importante mencionar que al adquirir productos mexicanos se contará con servicios y abasto eficiente en cuanto a refacciones, algo complicado en el caso de los productos importados”.

Finalmente, aunque la situación a nivel mundial es incierta, los asociados del Consejo Nacional de la Industria del Blindaje manifiestan optimismo en cuanto al crecimiento de su sector. “Aún no sabemos si creceremos por encima del 20% para 2021 y no sabemos cuánto durará esta crisis sanitaria, pero nos estamos preparando para seguir en trabajo continuo, apoyar  y consolidar a las empresas que conforman este Consejo”, concluye Rene Fausto Rivera, Presidente de la Comisión Ejecutiva del CNIB.

Acerca del Consejo Nacional de la Industria del Blindaje

El CNIB se fundó el 11 de Julio del 2017 y es el órgano representativo de la Industria del blindaje en México que agrupa a las empresas más importantes de este sector en áreas tan destacadas como blindaje de vehículos de uso civil, militar y aeroespacial, fabricantes de vidrios blindados, blindaje arquitectónico, blindaje personal, así como también a los principales fabricantes y comercializadores de materiales balísticos.

La industria del blindaje genera miles de puestos de trabajo directos e indirectos con mano de obra mexicana altamente capacitada y especializada, ofreciendo a sus clientes productos de la más alta calidad y constante desarrollo de efectivas e innovadoras tecnologías balísticas en un entorno de total ética profesional y estricto apego a las leyes vigentes que regulan el sector, contribuyendo orgullosamente a mejorar los niveles de seguridad de nuestro país buscando siempre poner el nombre de México en el más alto nivel internacional.