Con el objetivo de proteger la salud de la población y seguir la tendencia a la baja la transmisión del coronavirus, la Alcaldía Iztapalapa mantendrá cerrados los 10 panteones de la demarcación durante la próxima conmemoración del Día de Muertos, informó la alcaldesa Clara Brugada Molina, quien afirmó que esto evitará aglomeraciones en los cementerios debido a que por lo menos 200 mil personas no visitarán las tumbas de sus seres queridos.

“El Día de Muertos estarán cerrados los panteones, vamos a celebrar en nuestro corazón, pero no vamos a ir a exponernos a los cementerios”, anunció la alcaldesa, al exhortar a la población de Iztapalapa a no bajar la guardia ante la pandemia. Subrayó que desde junio hay una tendencia a la baja en la transmisión del virus, pero confiarse puede generar un repunte o rebrote del padecimiento.

Indicó que la Alcaldía Iztapalapa desplegará un operativo en los panteones con servidores públicos de las distintas áreas para orientar a las personas que lleguen a estos sitios y explicarles el motivo de que no haya acceso al público. La medida es de suma importancia, pues cada año se registra la asistencia de por lo menos 200 mil personas. La Policía Auxiliar mantendrá la vigilancia cotidiana en los cementerios.

“Vamos a conmemorar en nuestra casa sólo con quienes vivimos, sin invitación familiar”, estableció Clara Brugada, quien llamó a los habitantes de la Alcaldía a abstenerse este año de reunirse con familiares o amigos para preparar comida y la ofrenda, si se hace sólo deben participar quienes ya habitan en cada domicilio para reducir riesgos.

También resaltó la importancia de que la población, especialmente los jóvenes, eviten fiestas de las llamadas hallowen o noche de muertos o como se les quiera designar. Lo importante es que no haya reuniones familiares o de amigos y menos masivas porque ahí ocurren contagios que luego se expanden a la familia, principalmente a los adultos mayores o personas con enfermedades crónico degenerativas, enfatizó la titular del gobierno de Iztapalapa.

Explicó que si la afluencia de personas a los panteones “se detuvo el Día de las Madres, si se detuvieron los carnavales, si se modificó la Representación de la Semana Santa, si se suspendió la actividad de tianguis y comercios no esenciales, también detengamos el tema de los panteones y de las fiestas por el Día de Muertos”.

Brugada Molina expuso que un porcentaje de la población es asintomática, esto significa que aunque se han infectado con el coronavirus no presentan síntomas de la enfermedad pero si se convierten en transmisores y esparcen el padecimiento, por lo que realizar reuniones, aunque sean “pequeñas” o familiares, es un riesgo de contagio.

“Vamos a cuidarnos para que todo salga bien, para que Iztapalapa que es tan fuerte derrote al virus y por eso hemos tomado la decisión de cerrar los panteones”, entre los que se encuentran el Civil de San Nicolás Tolentino y el Civil de San Lorenzo Tezonco, dos de los más grandes de la Ciudad de México.