ZINACANTEPEC, Edomex.- En el marco del Día de las Madres, la multimedallista paralímpica, Perla Patricia Bárcenas Ponce de León, compartió su experiencia de ser mamá, atleta de alto rendimiento y de competir frecuentemente por los primeros lugares a nivel internacional en el powerlifting; además de la motivación que en su vida representa su progenitora.

La halterista mexiquense puntualizó que su hija e hijo son el motor en su vida “porque finalmente uno lucha por sus hijos, ellos son los que te dan las fuerzas en los momentos que ya estás muy agotada, porque es motivante ser un ejemplo para ellos, de manera indirecta enseñarles que la vida es increíble y eso hace que ellos también se esfuercen y sean ciudadanos que puedan aportar a la sociedad en un futuro no muy lejano”, afirmó.

Paty recordó que se convirtió en madre a los 20 años, cuando nació Grecia, por lo que desde muy joven tuvo la oportunidad de que su hija la acompañara en su carrera deportiva.

“Creció conmigo y siempre me daba palabras muy bonitas de motivación en cada competencia, me iba a ver cuando eran a nivel nacional, la verdad es que es muy bonito, ella fue la principal persona que me impulsó, sobre todo a tener esta filosofía de que en este mundo se tiene que pasar tratando de dejar una huella, así como mis padres lo dejaron en mí”, declaró.

Por otro lado, rememoró que el embarazo para tener a su hijo Dylan fue muy complicado, sobre todo porque se enteró cuando estaba en el sexto mes de gestación y a casi medio año de su participación en los Juegos Paralímpicos de Beijing 2008.

“Me enteré casi a los seis meses de embarazo, nunca me percaté que estaba embarazada, yo tenía mis ciclos normales, no subí de peso, no tenía ningún síntoma, hasta que Alfonso (su esposo) se sintió mal, lo acompañé al médico y él insistió en que me hicieran un ultrasonido y para mí fue sorpresivo.

“Entré en shock cuando vi en la pantalla al bebé ya formado, incluso el doctor también se sorprendió y empezó a medirle la columna, la cabecita, las piernas, para calcularle el tiempo y me dijo que ya iba a cumplir los seis meses. Fue un embarazo muy corto el que viví, pero muy estresante y al final feliz de que todo hubiera salido bien, que mi bebé no tuvo ninguna afectación de ningún tipo, fui de la preocupación a la alegría”, expresó.

“Fue de la tristeza a la alegría, sentí por primera vez el haber ganado una medalla de bronce, que me supo a oro, porque en ningún momento pensaron que tan poquito tiempo después de tener a mi bebé, fuera posible que obtuviera una medalla, eso me dejó una enseñanza: por más fuertes que sean las dificultades y aunque el mundo no crea en ti, tú te tienes que entregar al cien por ciento, pase lo que pase, y hoy día el recordarlo es algo que me inspira para seguir a Tokio y seguir soñando con esa medalla de oro”, agregó.

Paty explicó que Dylan nació el 28 de junio y tan sólo dos meses y dos días después se adjudicó la presea olímpica, en una competencia complicada en la que tuvo que remontar varias posiciones para llegar al pódium de ganadores, compitiendo contra las mejores exponentes del mundo, pero sobre todo contra sí misma.

Bárcenas compartió que como deportista de alto rendimiento ha tenido que sacrificar muchos momentos familiares y consideró que este momento tan difícil que se vive por la pandemia, a ella le ha dado la oportunidad de estar al lado de sus hijos.

“La pandemia me ha dado la oportunidad de estar más tiempo en mi casa, aprovechar a mis hijos, verlos, disfrutarlos; aunque ha sido complicado, porque tienes muchas cosas qué hacer, ha sido provechoso, es algo que no tiene precio”, manifestó.

Acerca de su faceta como madre, Patricia expresó “esa ha sido mi mayor satisfacción, que ellos están aprendiendo a luchar y a volar solos y que maravilloso si la vida me permite verlos realizarse en construir su vida”.

Por otro lado, la pesista del Edoméx habló de su principal motivadora, su madre, Yolanda Ponce de León Carranza, “prácticamente te puedo decir que mi mamá es mi fuerza, me quedó grabado cuando ella dijo: era muy digno que una persona muriera de pie y no vivir toda una vida arrodillada, entonces para mí eso fue una lección de dignidad”, declaró.

La medallista paralímpica destacó que fueron sus padres, sus grandes pilares, quienes con esfuerzo hicieron su vida feliz y plena, pero recalcó que su mamá le dio la fortaleza para superar todas las dificultades.

“Mi mamá me hizo una mujer fuerte, de lucha; porque yo recibí su ejemplo de ser una mujer trabajadora, la verdad es que es la guerrera de la casa. Mi papá es un amor, él es mi ejemplo, es mi ídolo y ella definitivamente es la mujer que representa a la mayor parte de las mexicanas, de luchonas, de salir a la calle para buscar mejores condiciones, de luchar por el pan de cada día”, señaló.

“Fue la mujer que me condujo a ser feliz, que mi alrededor no me afectara, porque siempre al salir del médico me preguntaba si escuchaba lo que decían, que no iba a poder caminar, que no iba a poder ser independiente, que no iba a poder hacer muchas cosas, mi mamá siempre me decía: tú no les creas, ellos no saben, tú vas a poder manejar, vas a tener tu casa, a viajar y hacer todo lo que tú quieras, solo vas a tener que esforzarte más. Entonces tus padres son tu mayor verdad y a mí no me importaba lo que dijeran los demás, yo decía: mi mamá dice que yo puedo hacer todo”, concluyó.