SALTILLO, Coah.- Como parte de las estrategias de desarrollo integral para personas con discapacidad, y con el objetivo de influir de manera positiva en la autoestima y calidad de vida de las personas amputadas, el DIF Coahuila, a través del Centro de Rehabilitación y Educación Especial (CREE), desarrolla un taller de psicoterapia de grupo.
Israel Cuéllar Hernández, Coordinador de Atención a la Discapacidad del DIF Coahuila, explicó que se trata de un grupo de autoayuda para personas que han sido amputadas de sus miembros inferiores, en el que a través de trabajo conjunto, terapeuta y miembros del grupo se animan a compartir experiencias, resolver conflictos, confrontar emociones y crear una red de apoyo mutuo para mejorar el proceso de aceptación y adaptación.
La pérdida de una extremidad genera un cambio de vida y el impacto psicológico de la amputación puede ser tan significativo como los desafíos físicos.
“Para unas personas podría ser sólo una ligera pausa en el panorama de la vida, mientras que para otros puede ser como entrar en otro mundo, en el que incluso las actividades más comunes de la vida diaria tienen que ser reconsideradas y reaprendidas”, expresó el funcionario.
Este programa tiene una cobertura estatal y se encuentra activo todo el año a través de ocho sesiones, cada una con duración de una hora; participan adultos mayores de 18 años y son grupos pequeños de hasta 10 participantes.
Como parte de su compromiso con las personas con discapacidad, para el Gobernador Miguel Riquelme y la Presidenta Honoraria del DIF Coahuila, la señora Marcela Gorgón, es de gran interés establecer políticas públicas que coadyuven a lograr una inclusión efectiva de todas las personas.
De lo que se trata también es de implementar diferentes acciones que beneficien a las personas sometidas a una amputación, así como a todos los que están relacionados con esa persona, incluyendo su esposo(a) o compañero(a), hijos, otros miembros de la familia, amigos, empleados y compañeros de trabajo.
Los protesistas, terapistas físicos y ocupacionales, psicólogos, médicos especialistas en rehabilitación y nutriólogos, que son en sí un grupo multidisciplinario, pueden hacer mucho para apoyar a las personas con alguna discapacidad y en específico a las amputadas, para que logren una vida plena y exitosa mientras se adaptan a los cambios en su vida.
Finalmente, Cuéllar Hernández dijo que la percepción de una pérdida en la capacidad de participar en actividades recreativas, sociales, familiares e incluso en el uso adecuado del tiempo libre, pueden jugar un papel más importante en la calidad de vida post-amputación, que la ausencia misma de la extremidad.
“Pero la amputación no debe influir negativamente en la auto-estima y calidad de vida”, enfatizó.