La colección Voces de la tierra rescata reflexiones y análisis de diferentes aspectos de la cultura veracruzana, muchos de los cuales resuenan con el resto del país. Para presentar los textos Mujeres: discursos y ciudadanía, Voces y rostros de la colonia Francisco I. Madero y Estridentópolis, durante el programa de la 41 Feria Internacional del Libro de Palacio de Minería (FILPM) hablaron algunos de los coordinadores de estos proyectos.

El primer texto consultado fue Mujeres: discursos y ciudadanía, Soledad de León Torres tomó la palabra y describió que el objetivo del libro es “visibilizar problemas de identidad de género y violencia”. Abarca estudios  de sobre los “modelos de ser” de las mujeres y una discusión sobre los discursos autoritarios que se vale de testimonios, entre otros de mujeres indígenas.

Reflexiona sobre la incursión de mujeres en los procesos de ciudadanía y cuestiona los modelos tradicionales excluyentes, es un trabajo colaborativo entre investigadores.

Eréndira Esperón ahondó sobre un capítulo particular que habla sobre los intentos de organizaciones religiosas conservadoras de imponer sus ideales antiabortistas en la población, durante los gobiernos pasados de Veracruz y la forma en que se ha estigmatizado a las mujeres al grado de llamarlas “sicarias de sus propios hijos”.

Juan Alejandro Rodríguez Hernández presentó el libro, que coordina junto a Homero Ávila, titulado Voces y rostros de la colonia Francisco I. Madero. Se trata de un estudio antropológico y sociológico serio, sistematizado e iconográfico en donde colaboran la Universidad Veracruzana y la Escuela Nacional de Antropología e Historia.

Este texto versa sobre un barrio de Xalapa, cuenta su historia desde los años setenta, así como su reputación pendenciera, emplea testimonios de gente que creció allí, resalta el espíritu de solidaridad y organización de sus habitantes para enfrentar la violencia y la importancia que tiene para ellos el deporte de equipos en la vida comunitaria.

Finalmente, Iván San Martín platicó sobre la obra Estridentópolis, la cual ahonda en el fallido proyecto de la Ciudad Jardín en Xalapa, así como la impronta cultural utópica que hubiera significado. “Es importante conocer la historia para darle significado a nuestro presente arquitectónico y urbano. No debemos renunciar a la utopía urbana, esta acción presente que vislumbra un futuro de un mundo que puede ser deseable y posible”.

Estableció que Xalapa es considerada como la “atenas mexicana” por diversos escritores por su riqueza cultural y habló sobre el estridentismo que da nombre al texto. “Aquella corriente artística que vislumbraba una nueva utopía”.

Reconoció la importancia de reconocer la “capitalidad educativa” de la ciudad. “Solo la educación nos puede salvar del estado actual de violencia física y de degradación axiológica que impera en buena parte de nuestras ciudades”.