Por humanidad, por inteligencia y porque es hora de salvar vidas y no de sacar adelante proyectos faraónicos que no convienen a nadie, el Presidente Andrés Manuel López Obrador debe suspender la construcción de la refinería de Dos Bocas, para reorientar esos recursos al combate de la epidemia por Covid-19 y a resistir la crisis económica que ya afecta al mundo, aseveró el Secretario de Estudios del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, Fernando Rodríguez Doval.“El Presidente López Obrador no puede ni debe dejar pasar esta gran oportunidad para cancelar o, por lo menos, postergar el proyecto de Dos Bocas. Hoy, el Presidente puede demostrarnos que en su gobierno primero están México y su gente y, al final, cualquier interés particular, como el que tiene él en esa refinería”.

El ex diputado federal y local explicó que siendo optimistas, pensando en que el dólar se estacionará en un precio promedio de 23.8 pesos, la construcción de la refinería se dispararía 23%, pues se fijó un gasto máximo de 8 mil millones de dólares. Con ese precio promedio, Dos Bocas costaría a los mexicanos 190 mil 400 millones de pesos, pues difícilmente el dólar llegará a los niveles de mayo de 2019 (19 pesos por dólar, que daban un total de 154 mil 400 millones de pesos).

“A nivel mundial, el precio del petróleo se ha desplomado en 92%. El mundo se dirige hacia las energías limpias y renovables. Ya ningún país está construyendo refinerías. El capricho de Dos Bocas implicará tirar a la basura recursos que hoy necesitan los médicos, enfermeras y personas contagiadas por el nuevo virus”, expresó el también ex secretario general del PAN.

Rodríguez Doval insistió que, igualmente, deben suspenderse o cancelarse proyectos como el Tren Maya y el aeropuerto en Santa Lucía, pues carecen del visto bueno de los expertos y especialistas. Con los recursos de esas obras no esenciales para México, que costarán arriba de los 400 mil millones de pesos, puntualizó, se podrían construir alrededor de 250 hospitales, adquirir millones de mascarillas de la más alta tecnología, y hasta pagar el sueldo anual de un millón de médicos especialistas.