Principal Cultura Niños y adultos bailaron y cantaron con Un swing para insectos

Niños y adultos bailaron y cantaron con Un swing para insectos

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Una pequeña cigarra brasileña llamada Zazú, acompañada de múltiples insectos, irrumpió en el Teatro El Granero, Xavier Rojas, del Centro Cultural del Bosque, para cantar y bailar al ritmo del swing e invitar a los asistentes a un maravilloso viaje lleno de aventuras.
Un Swing para insectos, de Norma Torres, dirigida por Nohemí Espinosa y basada en el cuento Swing Café de Carl Norac, cautivó al público en una de las múltiples funciones que ha ofrecido hasta ahora, las cuales culminarán el 18 de noviembre.
Zazú, interpretada por Norma Torres, logró mantener al público interesado en su historia, inserta en el conocimiento del swing y diversos ritmos musicales como el blues, la samba y el jazz.
Niños, adultos y padres de familia seguían con atención cada parte del cuento, cada baile y cada canción interpretada: Adiós, El swing de los insectos y Carnaval de Bichos, y alegremente participaban en las dinámicas que el pequeño insecto establecía.
La música en vivo, a cargo del grupo Los Swingones, integrado por Jonathan Arellano, David Puente, Mark Slap, Aurélien Perriaud y Benjamín Escalona, fue sin duda uno de los ingredientes principales para hacer de este espectáculo algo original al interpretar piezas que regulaban el ritmo, la vibración y el sabor que guardan los arreglos del swing.
Una araña, un chapulín, una abeja, una cochinilla y una libélula acompañaban musicalmente a la pequeña cigarra, interpretando la batería, la guitarra, el piano, el saxofón y el contrabajo, instrumentos habituales en una banda del género.
“Con esta obra queremos fomentar en los niños el swing, un ritmo del siglo pasado que deben conocer porque es el papá del Rock and roll e hijo del Charlestón. Acercarles este ritmo es algo enriquecedor para su cultura, además, queremos hacerles ver que no hay sueños pequeños y que el enriquecimiento de la multiculturalidad permitirá que todo evolucione y que las cosas crezcan a partir de la visión de las distintas culturas”, dijo en entrevista Norma Torres.
Y agregó: “La música es en vivo, lo que le da un toque mágico, y los intérpretes no solo tocan en la obra, sino que forman parte de ella. El público desde un principio sabe que tendrá una participación activa, además de que se utilizan elementos como la música, la palabra y la narración oral para crear imágenes. Hacer espectáculos para niños es difícil y para ello hay que saber que les debes dar productos de calidad y donde sientan que son tratados con inteligencia y respeto”.
Por su parte, el integrante del grupo Los Swingones, David Puente, señaló que la participación de su banda en la obra es parte del trabajo que han realizado para difundir el swing. “Logramos montar esta obra con la iniciativa de Norma Torres para difundir la música, el baile y el canto del swing, un estilo que se ha propagado por todo el mundo porque es un ritmo muy rico con el cual se puede improvisar y jugar mucho”.
“Es un ritmo que le encanta a los niños porque es muy alegre, por la manera en que se improvisa y no tiene otra intención más que disfrutar el presente, citar buenas historias y cantar grandes melodías. Somos una banda que tiene un año y medio, hemos hecho intervenciones con artistas de otras disciplinas y ahora trabajar en esta obra es muy gratificante porque nos llena, podemos trabajar todas las ideas que tenemos, además de debatir, proponer, jugar con nuestras propias canciones y crecer como artistas”, afirmó Puente.
Sobre la experiencia que tuvo el público con Un swing para insectos, el niño Imanol Bravo dijo: “Es una obra muy buena para nosotros porque maneja un estilo musical y temas muy importantes para la actualidad”.
Por otro lado, la niña Axa García señaló que le gustó mucho la música de la obra porque “son de aquellos espectáculos musicales que te atrapan bastante”.
Sin embargo, no solo los niños disfrutaron de la obra, sino también los adultos, como el caso de la señora Rosa María Olvera, quien recomendó ampliamente el espectáculo. “Fue una obra muy completa y bonita, me divertí mucho. La música esta sensacional y ojalá mucha gente venga a verla”.
Un Swing para insectos, obra que presenta la historia de una pequeña cigarra brasileña que descubre el swing, ofrecerá funciones hasta el 18 de noviembre, sábados y domingos a las 12:30, en el Teatro El Granero, Xavier Rojas, del Centro Cultural del Bosque.