El secretario de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados y miembro del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, Antonio Ortega Martínez, acusó al coordinador de Morena, Mario Delgado, de haber bloqueado la petición que hiciera la presidencia de la Mesa Directiva, Laura Rojas, para que elementos de seguridad resguardaran las instalaciones del recinto, luego de que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), advirtiera que llegaría a manifestarse para exigir ser tomada en cuenta en las discusiones que -sobre las Leyes Secundarias en materia educativa- se realizan en estas instalaciones.

Ortega Martínez advirtió en este sentido que las y los diputados “no vamos a aceptar ser rehenes de este grupo de trabajadores que están actuando contra el interés de los niños y las niñas, y contra la calidad del sistema educativo en México… Todos -y el Presidente López Obrador también- sabemos que es en las cámaras de Diputados y Senadores, donde se toman estas decisiones, por lo que es inadmisible que –desde Palacio Nacional- se instalen mesas, se discutan conceptos legislativos, formatos de las leyes y se pretenda que lo que de ahí sale, venga a cumplirse y a ejercerse” al Poder Legislativo, refutó.

“(Los líderes de la CNTE) salieron de Palacio Nacional eufóricos, celebrando la victoria, y cuando informaron a quienes están en la Cámara, no faltó el radical que exigiera un compromiso firmado por las autoridades; pero como nunca falta alguien más radical, exigieron el dictamen firmado por los miembros de la Comisión de Educación para que no se pudieran echar para atrás. Su victoria, entonces, se convirtió en una posición torpe, absurda, y siguen en el plantón, impidiendo el trabajo -que se va a ver más rezagado de lo que ya se tiene- porque quieren que se incluya lo acordado con AMLO, en el dictamen de las Leyes Secundarias”, dijo.

El diputado federal subrayó entonces que aquí hay un conflicto “porque pareciera ser que es en Palacio Nacional y los profesores de la CNTE quienes legislan, y no la representación popular, los diputados, quienes tenemos esa función”.

“El tema se ha complicado por lo absurdo de trasladar a Palacio Nacional las labores de la legislatura, por lo absurdo que es seguirle dando fuerza a los métodos del chantaje y de la presión para lograr demandas políticas”, condenó.

“Es importante –subrayó el perredista- que en Palacio Nacional sepan que los diputados no aceptaremos la sumisión y defenderemos con fuerza y decisión la función fundamental por la que fuimos electos”.

El también integrante de la Comisión de Presupuesto se refirió a las críticas que Tatiana Clouthier hiciera a la actual presidenta de la Mesa Directiva Laura Rojas, al calificarla de “inexperta y de haber mostrado debilidad y no saber tomar decisiones frente a la toma de las instalaciones por parte de la CNTE” el pasado martes.

“Habría que recordar –señaló- el rencor que hay en algunos diputados de la mayoría (legislativa) por la derrota política que sufrieron al evitar que se modificara la Ley Orgánica y que el Diputado Porfirio Muñoz Ledo pudiera reelegirse” al frente de la Mesa Directiva que, por ley, correspondía a Acción Nacional.

“Para ellos –afirmó- perder la Presidencia es un agravio y el reclamo, la venganza les supura de manera inmediata a muchos de ellos y con la diputada Clouthier eso pasó”.

“La Presidenta, en uso de sus facultades constitucionales, solicitó por escrito a la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum; al alcalde de la Venustiano Carranza, (Julio César Moreno) y al Secretario de Seguridad, (Alfonso) Durazo, el resguardo necesario y un dispositivo para garantizar la integridad física de los trabajadores, los diputados, y el recinto; pero estamos enterados que no recibió respuesta, y mucho menos, el apoyo solicitado”.

La gran dificultad, agregó, es que Mario Delgado -coordinador de Morena- enterado de la noticia, conminó a los citados funcionarios a que no se prestara el resguardo solicitado y eso motivó la tan traída declaración de que “no se criminalice la protesta” y de que “serían tolerantes ante la libertad de expresión”.

“Me parece que detrás de esa declaración y detrás de la intervención para que no hubiera la protección, está la necesidad de no perder a un aliado que, para Morena, es importante en muchos lugares del país frente a las dificultades políticas y sociales que se avecinan, producto de la crisis económica que está anunciada y que parece que nada la detendrá”, recalcó.

Las consecuencias, finalizó Ortega Martínez, hoy las estamos sufriendo: Lo que parecía una solución, el acuerdo en Palacio Nacional, tomado directamente con el Presidente de la República, sin la intervención de los coordinadores parlamentarios, ni de la Secretaría de Educación; y en cambio los dirigentes de la CNTE salieron eufóricos al haber logrado exitosamente sus tres demandas fundamentales: Que la Coordinadora participara en la asignación de plazas; que no hubiera evaluación para el ascenso meritorio en el sistema educativo y, que los normalistas pudieran acceder a una plaza automática.