Principal Internacional Millones de campesinos cultivan alimentos, pero pasan hambre

Millones de campesinos cultivan alimentos, pero pasan hambre

157
Compartir

Los agricultores y jornaleros están entre los trabajadores que sufren peores condiciones laborales y ganan salarios más bajos, denuncia una experta de la ONU en derechos humanos. Muchos de ellos están empleados en empresas de alimentación que buscan aumentar la producción y maximizar los beneficios con el menor coste económico. Más de 170.000 trabajadores del campo mueren cada año durante su jornada laboral.

Más de 100 millones de personas trabajan en el campo, cultivando alimentos, pero enfrentan “barreras formidables” para comer, denuncia la relatora especial sobre el derecho a la alimentación.

Hilal Elver ha presentado en un informe en el que asegura que buena parte de los agricultores y jornaleros trabajan sin protección laboral y bajo condiciones peligrosas.

El número de afectados es muy alto: más de 1000 millones de personas, o un tercio de todos los trabajadores del mundo, trabajan en la agricultura

Muchos de ellos están empleados en empresas de alimentación que buscan aumentar la producción y maximizar los beneficios con el menor coste económico. Según la relatora, esto se hace “a costa de los trabajadores”.

“Los trabajadores del campo, incluyendo a mujeres, niños, migrantes y jornaleros de las plantaciones se enfrentan cada vez más a bajos salarios, a empleos informales y a tiempo parcial, y a la falta de protección social y económica”, explica Elver. “Sufren condiciones de trabajo peligrosas debido a la exposición habitual a pesticidas y a las largas horas que pasan a temperaturas extremas y sin acceso adecuado a agua”.

Más de 170.000 trabajadores agrícolas mueren cada año en el trabajo. Es uno de los sectores más peligrosos del mundo, con el doble de riesgo de sufrir un accidente mortal en comparación a otros sectores.

Los migrantes, en particular, son explotados y están más excluidos que otros trabajadores del sector, ya que no cuentan con los derechos de los ciudadanos. “Los empleadores consideran a los migrantes como fuerza laboral desechable y barata, que no puede denunciar al no tener derecho para negociar colectivamente mejores salarios y condiciones”, sostiene Elver.

Más del 70% de los niños que trabajan lo hacen en el campo. Además, 108 millones de niños son “especialmente vulnerables” a los peligros de este sector.

“Los derechos laborales y los derechos humanos son interdependientes, indivisibles y mutuamente inclusivos”, explica la experta. Disfrutar plenamente de ambos “es una condición previa para que se cumpla el derecho a la alimentación”.

Según la relatora, la responsabilidad de “respetar, proteger y hacer cumplir” el derecho a la alimentación de los trabajadores es de los Estados. “Es hora de que den un paso al frente y actúen de forma urgente y decidida para que los que violan los derechos de los trabajadores agrícolas rindan cuentas y para evitar otras violaciones en el futuro”.

Para estar informado de la actualidad internacional, descárgate nuestra aplicación Noticias ONU para IOS o Android

 

Hilal Elver es la  relatora especial sobre el derecho a la alimentación

*Los relatores especiales y expertos independientes forman parte de lo que se conoce como los Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos. Los Procedimientos Especiales, el mayor órgano de expertos independientes en el sistema de la ONU para los Derechos Humanos, es el nombre general de los mecanismos de investigación y monitoreo del Consejo de Derechos Humanos para hacer frente a situaciones concretas en países o a cuestiones temáticas en todo el mundo. Los expertos de los Procedimientos Especiales trabajan de manera voluntaria; no son personal de la ONU y no perciben un salario por su labor. Son independientes de cualquier gobierno u organización y actúan a título individual. Más información aquí.