Con el objetivo de visibilizar la presencia cultural y la labor literaria de mexicanos y mexicanas en Norteamérica, se transmitió en redes sociales el ciclo Travesías: literatura mexicana en Estados Unidos, organizado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Literatura (CNL), en conjunto con la asociación UC-Mexicanistas.

En la página de Facebook de la CNL, la escritora y traductora Cristina Rivera Garza resaltó que a partir de su primera novela, Nadie me verá llorar (1999), toda su escritura en español la ha realizado en Estados Unidos, lo cual se ha conjugado con su labor académica al ser fundadora del doctorado en Escritura creativa en español en la Universidad de Houston, Texas.

La ganadora del Premio Nacional de Novela José Rubén Romero 1997 subrayó que buena parte de la literatura latinoamericana e hispanoamericana se produce desde Estados Unidos: “Eso nos dice lo que ya sabemos, estamos aquí para quedarnos y de lo que nosotros hagamos depende la cara que va a tomar este país y nuestra relación con México”.

Por su parte, Ignacio Sánchez Prado, catedrático de la Washington University, expresó que en el contexto migratorio entre Estados Unidos y México se requiere reflexionar ampliamente la idea de la binacionalidad cultural y social, y un camino es a través del trabajo de autoras y autores mexicanos que residen en territorio estadounidense.

El autor de Naciones intelectuales (2009) ejemplificó lo anterior al señalar que “Cristina (Rivera Garza) y Valeria Luiselli, poetas como Román Luján y Manuel Iris; otros novelistas, Yuri Herrera y Pedro Ángel Palou, que empezaron su carrera en México, pero ahora se encuentran avecindados en Estados Unidos, escriben en los dos idiomas y publican desde acá”.

En tanto, Sara Poot Herrera, profesora de la Universidad de California, afirmó que una de sus cátedras versa sobre culturas indígenas contemporáneas, lo cual ha generado interés en las nuevas generaciones de estudiantes, ya que algunos de ellos aún tienen en sus casas ecos del mixteco, zapoteco, mixe, triqui, tarahumara y maya, entre otras lenguas maternas.

“A lo que nos invita (Cristina Rivera Garza) es a seguir con nuestras comunidades que son los estudiantes, ellos son quienes nos rodean como primera generación que van a la universidad; sus papás todavía se dedicaban a la pizca de tomates, cebollas y lechugas en el campo”, contextualizó la también directora general de UC-Mexicanistas.