Midge Costin revela el poder oculto del sonido en el cine a través de Making Waves: The Art of Cinematic Sound

Cultura

En su primer documental, la directora Midge Costin aborda el poder del sonido en el cine desde un punto de vista histórico, artístico y emocional. El largometraje, que recoge entrevistas a diseñadores de sonido y directores de renombre y fragmentos cinematográficos, se presenta en Cannes Classics.

¿Cómo ha procedido para realizar este documental?

Durante mis años de estudiante en la escuela de cine, las clases de sonido me ponían nerviosa. ¡Todo me parecía tan técnico! En realidad, el enfoque de las clases se centraba en los componentes técnicos y no en las tramas. Para mí, el sonido podía contribuir a narrar una historia y a reflejar a los personajes. Mi intención al realizar este documental fue presentar y divulgar este aspecto del sonido. Cuando empezamos con el rodaje, analizamos el cine de las últimas décadas, prestando especial atención a las películas que habían marcado cada periodo. Nuestro interés se centró en los directores y técnicos reconocidos por su trabajo en este campo. A partir de ahí, comparamos los distintos tipos de sonido utilizados. Para nosotros era fundamental que cada aspecto se analizara siguiendo este procedimiento.

¿Qué puede decirnos sobre el montaje?

Para montar este documental han sido necesarios cinco años. Al final, decidimos ir intercalando las entrevistas con los fragmentos de películas, para así mostrar la importancia que el sonido tenía. Las entrevistas evocan el trabajo de los directores y técnicos, mientras que los fragmentos sirven de apoyo a la narración y sumergen al espectador en la trama. Era importante exponer ambos elementos, sobre todo si somos legos en este campo. Nuestro objetivo era convertir el documental en una experiencia que pudiera vivir el espectador.

¿Cómo cree que influye el sonido en nuestra manera de ver el cine?

La mayor parte de los directores responderán que el sonido representa el 50 % de la trama. Este es tan importante como la imagen, e incluso más, como diría David Lynch. Por ejemplo, la voz o la respiración de un actor revelan sus emociones y el estado en que se encuentra. El sonido contribuye a recrear un ambiente, un estado de ánimo. En este sentido, nos afecta muchísimo.

¿Cree que el sonido no recibe la importancia que se merece?

Sin duda. Pienso que no nos llegamos a dar cuenta de la influencia que tiene. Cuando se hace referencia a la imagen, la mayoría piensa en la luz, el encuadre, los colores, etc. Pero con el sonido, la cosa cambia: a menos de haber estudiado música, el campo léxico del sonido es casi desconocido. Esto es lo que nos ha empujado a hacer este documental. Espero que el film no solo contribuya a destacar la importancia del sonido en sí, sino que también despierte la curiosidad por el trabajo de los profesionales que aparecen al final de los créditos: los maquilladores, los peluqueros, los decoradores, etc.

¿Qué película en particular cambió su manera de percibir el sonido en el cine?

Me inicié en el tema del sonido a través de los musicales, pero Nuit et Brouillard (Noche y niebla) de Alain Resnais fue la película que verdaderamente despertó mi interés por el sonido. Las voces en ella son serenas y apacibles. Sin embargo, las imágenes son estremecedoras. Nunca olvidaré la voz en off. Es lo que más me marcó de la película.