México presencia la reconstitución de las instituciones del sector ambiental: Semarnat

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Lejos del desmantelamiento de las instituciones del sector ambiental, México presencia un esfuerzo de reconsideración y reconstitución de dichos organismos a fin de relanzar lo que constituye su acumulado histórico para evitar que este sector termine por perder la rectoría en las decisiones relacionadas con el medio ambiente.

El titular de la Unidad Coordinadora de Participación Social y Transparencia de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Benjamín Berlanga, aseguró lo anterior al participar en el “Conversatorio: las lecciones de la pandemia”, organizado por el Seminario Universitario de Sociedad, Medio Ambiente e Instituciones de la UNAM con el tema: ¿Hay un desmantelamiento de las instituciones de gobernanza ambiental?

Reconoció que las condiciones generadas por la pandemia del COVID-19 intensificaron la difícil situación que este sector ha enfrentado en los últimos años, y puso en relieve que la actual administración federal se aboca a revertirla mediante acciones que replantean el verdadero papel que deben asumir las instituciones responsables del medio ambiente.

Recordó que todo el andamiaje de las instituciones del sector ambiental se ha construido en las últimas tres décadas con un resultado ambiguo, contradictorio, ambivalente y casi bifrontal, ya que “una parte de este sector está y no está”, pues simultáneas a su acumulado de logros y leyes ha tenido grandes carencias y falencias en su proceso de construcción”.

Al inicio de su encargo, la actual administración encontró procesos marcados por la complicidad, lo mismo que omisión en la resolución de actos de autoridad y una normatividad de “garras limadas” que ha propiciado la falta de actuación de la autoridad ambiental.

Esta situación ha conducido en las últimas dos décadas al incremento de los conflictos por el crecimiento en la minería, del turismo en zonas sensibles de playas que repercute en un aumento de la contaminación, lo que se ha traducido en la generación de desastres socioambientales que evidencian que la Semarnat estaba y, al mismo tiempo, no estaba.

Berlanga aseguró que esto revela la conformación de un sector complejo marcado por logros innegables, pero también por grandes carencias en su conformación, por lo que no puede visualizarse como un sector que “aquí estaba mantelado, que no existe la palabra, y ahora se desmantela”.

A ello se suma la drástica reducción presupuestaria, no de ahora, sino que se arrastra desde los últimos cinco años, y que pone en peligro la operación del sector y su efectividad. Precisó que la mayor caída de este presupuesto se registró entre 2015 y 2018 en más de 40%, y en los últimos dos años ha disminuido en 19% sobre lo acumulado.

El funcionario federal aseveró que en este contexto debemos intentar el diálogo sociedad y gobierno para reconsiderar el impulso del sector ambiental en el marco de las políticas del Estado y de la conciencia ciudadana.

Por ello advirtió sobre el punto de inflexión que generan señalamientos falaces de que el sector ambiental se está desmantelando, porque hacen prevalecer el manejo de una información incompleta “con posibilidades de ser verdadera pero que al final es falsa”.

En este sentido, criticó la afirmación propagada en un video por ex funcionarios que aseguran que se disminuirá el 75% del financiamiento de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, sin aclarar que lo que se reduce es ese porcentaje pero del gasto operativo de las partidas 2000 y 3000, que representa 89 millones de los 840 millones de pesos alienados para el 2020.

El funcionario aseguró que desde hace cinco meses el sector desarrolla intensas negociaciones con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y con la Consejería de Presidencia para promover una reconsideración presupuestaria y subrayar la importancia de las instituciones del sector ambiental en esta situación específica del recorte marcado a partir del 23 de abril.

Benjamín Berlanga recordó que la Semarnat ha dado forma a un planteamiento estratégico que habrá de consolidarse como un proyecto de gobierno que dé respuesta a los retos que ha evidenciado la pandemia, y que consiste en una agenda de transición ambiental con una visión de futuro y un horizonte de transversalidad que ordene la acción basada en siete ejes de trabajo ampliamente difundidos.