Mecanismos de participación ciudadana deben servir para salir de una democracia elitista: Yanina Welp

Electoral

Al impartir la Conferencia Magistral Estacional de Invierno 2021, Democracia y mecanismos de la participación ciudadana, organizada por el Instituto Nacional Electoral (INE), la doctora Yanina Welp aseguró que “los mecanismos de participación ciudadana son muy necesarios, pero deben servir como una forma de llamar la atención de la clase política sobre ciertos temas; o sea, de salir de una democracia elitista”.

Es decir, añadió la académica, obligar a las y los políticos a hablar más, a comunicar más y a convencer a fin de “articular otra dinámica que permita que los partidos políticos no sean, como lo son en estos momentos, tan parte del problema, sino que empiecen poco a poco a ser parte de la solución con una ciudadanía integrada a esa solución en el poder de decir no cuando lo consideren pertinente o por lo menos abrir una instancia más de diálogo”.

La doctora en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Pompeu Fabra y Licenciada en Ciencia Política y en Ciencias de la Comunicación Social, ambas por la Universidad de Buenos Aires, se refirió al primer proceso de Revocación de Mandato en México y recalcó que “la revocatoria es una válvula de escape, un mecanismo de seguridad para remover autoridades”, no se puede activar para que  -un funcionario o funcionaria- siga.

Welp calificó el caso mexicano como “una distorsión, un desvío, nos está haciendo discutir o les está haciendo, a las mexicanas y mexicanos, hablar y enfrentarse y discutir por cuestiones que no son las que deberían estar poniéndose sobre la mesa hoy, con la urgencia de problemas que hay sobre la mesa”.

La democracia directa no puede ser el problema

Durante su ponencia destacó que “la democracia directa no puede ser el problema: ni participacionismo productivo ni partidocracia”.

Respecto a la partidocracia señaló tres aspectos centrales en que los partidos políticos están fallando: “su capacidad programática, su capacidad de gestión e implementación y su capacidad de representar, o sea, de articular los lazos con la ciudadanía, en distintos niveles y formas de acuerdo a los contextos en los que se vea”.

Asimismo, la investigadora asociada en el Albert Hirschman Centre on Democracyexpuso los cuatro retos de los mecanismos de democracia directa: la falta de responsabilidad política -aceptar los resultados-; el mal diseño para la implementación de estos mecanismos; la captación de autoridades electorales y la ausencia de instancias de debate informado.

Instrumentos de democracia directa diversifican la participación ciudadana

El Consejero Presidente del INE, Lorenzo Córdova Vianello, apuntó que “los instrumentos de la democracia directa son valiosos en sí mismos porque diversifican las formas en las que la ciudadanía se involucra en la vida pública y en la toma de las decisiones que les afectan”.

Estos mecanismos, sostuvo, “también son valiosos en tanto son funcionales para escalar y ampliar la voz ciudadana en la agenda pública y en las discusiones de las políticas que ocurren en las instancias de representación.

Ahí radica buena parte de su sentido y la medida de su éxito: en que la democracia directa fortalezca auténticamente el sentir ciudadano en el gobierno y el vínculo con sus representantes, más allá de las citas electorales que periódicamente ocurren en una democracia”, precisó al presentar la Conferencia Magistral.

Al mismo tiempo, el Consejero Presidente del INE advirtió que los mecanismos de democracia directa enfrentan al menos un desafío fundamental. “Que pueden convertirse en instrumentos que favorezcan el surgimiento y consolidación de lo que Alexis de Tocqueville llamó en su momento la tiranía de la mayoría, aquella en la que sólo la mayoría importa o sólo la minoría más amplia hace valer su voz, a costa del resto de las minorías, aniquilando así la pluralidad y la inclusión de todas las voces”, dijo.

Por otro lado, agregó, la democracia directa “sin duda puede renovar e inyectar frescura y dinamismo a la participación electoral y a la vida democrática en los sistemas representativos, pero sólo si van acompañados de procesos de deliberación auténticos e incluyentes sobre los asuntos que se someten a consulta de la población”.

“Si estos ejercicios se agotan en el voto nada más, se pierde la oportunidad de enriquecer el carácter esencialmente deliberativo que deben tener los ejercicios de democracia directa para ser auténticamente democráticos”, enfatizó.

La ponencia de la doctora Yanina Welp “es un ejemplo que nos sirve para desmentir a quienes desde muy diversas trincheras, lamentablemente, apuestan a que este ejercicio fracase, mintiendo”, dejó en claro Córdova Vianello.

Necesario apuntalar mecanismos de democracia directa con recursos suficientes

Al comentar la Conferencia Magistral de la doctora Welp, la Consejera Carla Humphrey recordó que “implementar estos mecanismos sin los recursos suficientes para ello o cualquier política pública, queda solamente en el discurso”, por lo que llamó a apuntalar “estos mecanismos de democracia directa justamente con los recursos suficientes y necesarios para que puedan ser exitosos”.

Además, reconoció que desde el Poder Legislativo los mecanismos de democracia directa se pueden ir mejorando y reformando y, “desde el seno del Instituto Nacional Electoral, ir tomando distintas determinaciones para poder afinar estos ejercicios de democracia directa y así convocar a más ciudadanas y ciudadanos a que puedan colaborar, aportar y, por supuesto, participar en estos procedimientos”.

Ponencias como la de hoy, estimó, “son una punta muy importante para que veamos desde otro contexto, de un contexto internacional, cómo en otras democracias se insertan estos mecanismos de democracia directa, cómo se diseñan y cuáles son sus incentivos para la participación”.

De cara a la primera consulta de Revocación de Mandato en México, la Consejera Humphrey recomendó retomar la experiencia de Perú donde estos procesos se han efectuado recientemente en ocho ocasiones, realizados a nivel nacional por tres instituciones.