Más participación de mujeres y niñas = mejor ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas

Internacional
  • António Guterres insta a aumentar la presencia de las mujeres y las niñas en la ciencia “mediante becas, prácticas y programas de formación”, o con la ayuda de “cuotas, incentivos de retención y programas de mentoría.

El Secretario General de las Naciones Unidas emplazó este viernes a una participación masiva de las mujeres y las niñas en el ámbito de la ciencia ya que aportan diversidad al campo de la investigación, amplían su grupo de profesionales y añaden nuevas perspectivas a la ciencia y la investigación.

“En este Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, queremos poner de relieve una sencilla ecuación: la ciencia será mejor cuantas más mujeres y niñas participen en ella”, afirma António Guterres en su mensaje por la conmemoración de este sábado.

Guterres señaló que la aplicación de los “prejuicios sexistas en la ciencia” empeoran sus resultados, empezando por “las pruebas de medicamentos que tratan el cuerpo de la mujer como una aberración” y continuando con “los algoritmos de búsqueda que perpetúan los prejuicios y la discriminación”.

La mujer sigue infrarrepresentada

Aparte de estos recelos, apuntó que en demasiados lugares del mundo se limita o niega su acceso a la educación científica y destacó las dificultades que sufren, como las desigualdades y la discriminación, para avanzar en sus carreras

“Menos de un tercio de la mano de obra en los ámbitos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas son mujeres, y la cifra es aún menor en los sectores punteros. Solo una de cada cinco personas que trabajan en temas relacionados con la inteligencia artificial es mujer”.

El titular de la ONU instó a aumentar la presencia de las mujeres y las niñas en la ciencia “mediante becas, prácticas y programas de formación”, o con la ayuda de “cuotas, incentivos de retención y programas de mentoría”.

“Y, sobre todo, afirmando los derechos de la mujer y rompiendo los estereotipos, los prejuicios y las barreras estructurales”, destacó.

Los estereotipos de género merman el potencial de las niñas

Por su parte, la directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay señaló que “la ciencia debe ser equitativa, diversa e inclusiva; ha de ser para todas las personas y estar abierta a todas las personas, especialmente a las mujeres”.

Según el último Informe del organismo sobre la educación, la ciencia y la cultura actualmente solo uno de cada tres investigadores es mujer, mientras que la representación femenina en la educación superior se sitúa en “un poco más del 35%” en las carreras de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas.

“Si estas desigualdades de género son tan importantes es porque están profundamente arraigadas en nuestras sociedades. Obedecen a la persistencia de estereotipos y prejuicios de género, que a veces persuaden a las niñas de que los estudios científicos no son para ellas, a pesar de su enorme potencial”, indicó la máxima responsable de la UNESCO.

Precisamente, Azoulay destacó que la privación del derecho a la educación de las mujeres afganas, particularmente en la educación superior, pone de relieve que “la educación no puede darse nunca por sentada

Entre las iniciativas de la UNESCO para promover entornos que alienten a niñas y mujeres a estudiar temas científicos mencionó el apoyo a un programa de tutoría científica en África Oriental del que forman parte 11 millones de estudiantes, especialmente niñas.

La UNESCO también intenta acabar con los estereotipos, dando a conocer a las científicas que están abriendo nuevos caminos.

Gracias a la colaboración de 25 años de esa agencia con la Fundación L’Oréal, se han distinguido a más de 120 científicas excepcionales de todo el mundo, cinco de las cuales han recibido además el Premio Nobel.

Como modelos de conducta, constituyen un ejemplo para las jóvenes, ya que ponen de manifiesto que ellas también pueden alcanzar la excelencia”, aseguró Azuley.

Romper el techo de cristal

Entre otros ejemplos prácticos sobre la participación de las mujeres en este campo, figuran las participantes en el Programa de Jóvenes Científicas de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y la Universidad de Okayama, que están rompiendo el techo de cristal en los campos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.

Con motivo del Día Internacional, la UNCTAD destaca el trabajo de dos mujeres participantes en el Programa:

  • Menatallah Elserafy, de Egipto, es profesora adjunta e investigadora del Centro de Genómica de la Ciudad de la Ciencia y la Tecnología de Zuwail (Egipto) y se dedica a los mecanismos de reparación del ADN
  • Fresthel Climacosa, de Filipinas, es profesora asociada del Departamento de Microbiología Médica de la Universidad de Filipinas y se centra en la prevención y el control de enfermedades, incluida la tuberculosis.

“Además de adquirir nuevas habilidades técnicas mientras trabajábamos en el Centro de Investigación de Terapia de Neutrones de la Universidad de Okayama, produjimos datos preliminares prometedores que podemos aprovechar en una colaboración a largo plazo”, dijo Elserafy.

Climacosa trabajó junto a Naoya Ohara, de la Universidad de Okayama, cuyo equipo descubrió recientemente una nueva mutación en una variante de la tuberculosis.

Los experimentos que efectuó Climacosa en la facultad japonesa la prepararon para iniciar un programa de investigación en Filipinas que ayudará a prevenir y controlar enfermedades como la tuberculosis.

Elsefary aconsejó a las jóvenes científicas a «crear su propio camino, romper los estereotipos, admirar los modelos femeninos y aprender de lo que han hecho para alcanzar el éxito».

Por su parte, Climacosa las emplazó a perseverar e «ir más allá de lo que se espera de vosotras. Atreveos a hacer lo que nadie espera que hagáis», dijo.