Los poetas Gilberta Mendoza y Jaime Chávez Marcos dieron una charla en el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia y compartieron con el público algunos de sus poemas en sus respectivas lenguas originarias, ella en náhuatl y él en ñahñu, en el marco del ciclo Las primeras raíces. Literatura en Lenguas Indígenas, de la Coordinación Nacional de Literatura.
A pesar de la intensa lluvia, ambos se mostraron contentos de que el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) les abriera un espacio para conversar sobre sus comunidades de origen y su incursión en el mundo literario.
En su lengua natal, Gilberta Mendoza, oriunda de Puebla, envió un saludo a sus colegas y habló de las dificultades que ha enfrentado en su formación académica, para lo cual tuvo que aprender el español. “Mi vida no ha sido fácil en el camino de las letras. En mi pueblo únicamente existe la educación primaria, pero no se imparte en náhuatl, sólo en español, por ser la lengua que hablan los profesores. Aunado a ello, es una comunidad que no cuenta con los servicios básicos de electricidad y agua. Nuestra enseñanza fue difícil”.
Señaló que su primer contacto con la literatura fue a través de la narración oral. “Como no teníamos televisión, mis padres y abuelos nos contaban historias sobre la creación del mundo y los lugares sagrados de nuestra comunidad; a mí me gustaba imaginar diversas cosas y así fue como decidí tomar la pluma”.
Mendoza compartió que siempre le ha gustado hablar en náhuatl, por lo que no está de acuerdo que en las escuelas o en la ciudad se quiera imponer determinada lengua o estilo de expresión.
La poeta también se refirió a problemas como el machismo que impide a las mujeres el desarrollo de sus aspiraciones. Tan es así que se trasladó a la Ciudad de México sin el permiso de su padre, quien no quería que siguiera estudiando. A pesar de ello, su empeño pudo más.
Ya instalada en la capital del país, Gilberta Mendoza se enfrentó a otra situación: a la gente no le gusta que hablara en su lengua originaria, por lo que sólo le ofrecían trabajos de limpieza o de cocinera. “Como muchos de mis hermanos, fui discriminada, aunque yo solamente quería estudiar”.
Hoy en día, cursa la licenciatura en Educación Indígena en la Universidad Pedagógica Nacional. Comentó que está casada y tiene tres hijos. Con gran orgullo, expresó que las poblaciones indígenas luchan para acceder a la educación, al trabajo y salir de la marginación, “no queremos nada regalado”.
Al hablar de su trabajo literario, comentó que le gusta escribir sobre su comunidad en su lengua original, para evitar que su cultura y su idioma se pierdan. De este modo, compartió con el público algunos de sus poemas en náhuatl.
En su turno, el escritor, etnólogo y artista plástico, Jaime Chávez Marcos dijo que la mayor parte de su obra es autobiográfica. “Escribo sobre mis experiencias más que de mi pueblo natal, me gusta mucho la narrativa en primera persona”.
El artista, que ha expuesto individual y colectivamente en varias partes del territorio nacional, señaló que su poesía es distinta a su narrativa: “En poesía hablo de mi entorno, mientras que el otro género lo uso para contar mis experiencias de infancia y juventud”.
Nacido en el Valle del Mezquital, en el estado de Hidalgo, mencionó que uno de sus mayores placeres es recorrer los campos de su comunidad, lo cual fue un hábito hasta que se trasladó a la Ciudad de México a los 17 años. En sus caminatas, observaba con gran interés la naturaleza, que luego plasmaba en dibujos y poemas.
Jaime Chávez Marcos es licenciado en Artes Visuales por la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM y cursó Etnología en la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Ha sido becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes en el Programa Escritores en Lenguas Indígenas (2003-2004).
Como poeta ha participado en recitales realizados en México, Colombia, Italia y Nicaragua. Ha publicado cuento y poesía en las revistas Iguanazul, Colibrí, Jóvenes (Imjuve), Papalotzin, La historia es nuestra, Los nietos de Sánchez, Litoral, Tierra Adentro y Diálogo (EU), y en las antologías: La flor de la palabra (italiano-lengua indígena-español) y Memoria del Primer Encuentro Mundial de Poesía de los Pueblos Indígenas Voces de Colores para la Madre Tierra. Ocupó la presidencia de la asociación civil Escritores en Lenguas Indígenas, AC (ELIAC). El narrador y poeta también leyó algunos poemas en ñahñu, ante la mirada atenta del público.