A todo el Pueblo de Dios que peregrina en Ecatepec y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

Ante los hechos dramáticos del 01 de mayo del presente, en el Hospital General de las Américas, transmitimos nuestra cercanía espiritual, oramos por el eterno descanso de los fallecidos y por la salud de los que están sufriendo, a causa del virus COVID-19 y acompañamos a los familiares que sufren por estas situaciones.

Hacemos un llamado a las autoridades de los diferentes niveles de gobierno, a que se refuercen las medidas de atención y de seguridad para los enfermos, y que se informe oportunamente la realidad que guarda cada uno de ellos a sus familiares, pues la desinformación provoca incertidumbre y desconfianza que finalmente pueden generar violencia.

De acuerdo a las autoridades sanitarias se está por llegar a los momentos peores de esta pandemia, y Ecatepec es un municipio con un alto número de contagios, por lo que la saturación de los hospitales será inevitable; por eso mismo, hacemos un llamado a que la población en general extreme las medidas de confinamiento y de cuidado que las autoridades han implementado.

Reiteramos nuestra solidaridad y redoblaremos esfuerzos para apoyar como Iglesia en estos momentos, con nuestro acompañamiento espiritual, material a través de la Pastoral Social en las parroquias de la Diócesis y en la escucha de las personas que sufren a causa de estos momentos de dolor.

Agradecemos los gestos de solidaridad que se han dado por esta pandemia, que son muchos y de diversas formas, especialmente a los que son parte del personal médico, de enfermería, de seguridad y de administración en los diferentes hospitales que atienden esta emergencia.

Pedimos a Santa María de Guadalupe, Salud de los Enfermos, interceda por nosotros para que cese esta pandemia y que las enseñanzas de estos momentos, hagan resurgir una nueva manera de vivir en justicia, paz y gozo en el Espíritu y en Cristo Misionero, les aseguro mi oración, amistad y bendición.