La alcaldesa de Iztapalapa, Clara Brugada Molina, llamó a los pobladores del pueblo originario de Santa María Aztahuacán a acudir al programa de canje de armas por dinero, al destacar la importancia de que “podamos tener tranquilidad en nuestras casas, así como en nuestras calles”.

Santa María Aztahuacán, lugar donde se realiza uno de los carnavales más grandes de la alcaldía, y en el cual se llevan a cabo operativos de vigilancia para evitar los disparos al aire de arma de fuego, es el tercer punto en la demarcación donde se instala el programa de canje de armas, con el que, dijo la alcaldesa, el gobierno de la ciudad consolida su estrategia de desarme en Iztapalapa.

Clara Brugada destacó que “con diálogo con nuestros pueblos y barrios originarios vamos a establecer reglas muy estrictas para el tema de las armas y el alcohol, que implican, desde el día de hoy, esta gran campaña de pacificación y desarme, pero que también implique, en los momentos de las fiestas tradicionales puntos de revisión y Ley seca durante todos los carnavales”.

En compañía de la secretaria de Gobierno, Rosa Icela Rodríguez, y el secretario de Seguridad Ciudadana, Jesús Orta Martínez, la alcaldesa de Iztapalapa señaló que se eligió a Santa María Aztahuacán para este programa “porque es muy importante concientizar a la población sobre el peligro que implica utilizar las armas en las celebraciones tradicionales de nuestros pueblos. Aquí ocurrió un hecho terrible, lamentable y, desde todos los puntos de vista, condenable: la pérdida de una vida humana. No podemos acostumbrarnos a que ocurra. Se hizo de una fiesta el pretexto para la violencia, esto no puede volver a ocurrir”.

Con el inicio de las actividades de desarme voluntario instalado en la parroquia de Santa María Aztahuacán, agregó, “el gobierno de la ciudad consolida su estrategia de desarme en Iztapalapa”.

Resaltó la importancia de que “en Iztapalapa se lleven a cabo nuestras fiestas de los pueblos sin armas, tenemos que desterrar las armas de todas las celebraciones de nuestros barrios y de nuestras colonias, porque no hay peor combinación que el alcohol y las armas”.

Explicó que este evento es muy importante ya que “desarmar Iztapalapa, sacar las armas de sus calles, contribuye a la pacificación, sacar las balas de nuestras fiestas y celebraciones salva vidas”.

Exhortó a defender la vida humana, pues “no podemos acostumbrarnos a que se acabe por esto; si dejamos que ocurra banalizamos el mal, lo dejamos que se acomode entre nosotros, que se vuelva nuestro compañero y deje de indignarnos que alguien pueda quitarle la vida a otra persona o lastimarla, por esto es tan importante tomar medidas extremas frente a situaciones extremas”.

La alcaldesa concluyó con un llamado a “sacar las armas de las calles: hacemos la convocatoria para que aprovechemos esta oportunidad que nos brinda el Gobierno de la Ciudad, de que la población de Santa María Aztahuacán, que la población de Iztapalapa, acuda a este gran programa de canje de armas por dinero, es tan importante que podamos tener en nuestras casas tranquilidad, así como en nuestras calles”.

La secretaria de Gobierno, Rosa Icela Rodríguez, llamó a reivindicar los valores de la paz, la convivencia y luchar por la vida. Por su parte, Jesús Orta Martínez, secretario de Seguridad Ciudadana, destacó la coordinación entre instancias de seguridad como la Secretaría de la Defensa Nacional y el Poder Judicial, para llevar a cabo estos trabajos; destacó que de acuerdo con el artículo 19 constitucional, hoy todo aquel que cometa un delito con arma de fuego, si se demuestra el ilícito, de inmediato va a la cárcel.