Le Petit Nicolas – Qu’est-ce qu’on attend pour être heureux ? (Little Nicholas – Happy As Can Be): de la nostalgia a la película homenaje

Cultura

Apenas un año después de la primera adaptación de la obra de literatura juvenil escrita e ilustrada por René Goscinny y Jean-Jacques Sempé, el personaje del Pequeño Nicolás vuelve a la gran pantalla en Cannes, en el marco de las Proyecciones Especiales. Los directores, Amandine Fredon y Benjamin Massoubre, nos traen una película de animación insólita, a medio camino entre el humor infantil de los libros y una exploración sobre el origen del personaje y de sus creadores.

A finales de los años cincuenta, en París, René Goscinny (doblado por Alain Chabat) y Jean-Jacques Sempé (doblado por Laurent Lafitte) inventan el personaje de Nicolás, un niño travieso y sonriente, cuyo día a día se ve salpicado de juegos con su grupo de amigos, peleas, travesuras y aprendizaje. Cuando el personaje de ficción se invita al taller de sus «papás», los papeles se invierten y son los creadores los que cuentan su juventud, su trayectoria y su amistad al Pequeño Nicolás.

Le Petit Nicolas – Qu’est-ce qu’on attend pour être heureux ? (Little Nicholas – Happy As Can Be) trata más de las leyendas del dibujo y del cómic como son Jean-Jacques Sempé y René Goscinny que del personaje de Nicolás. Auténtica incursión en la mente de los creadores, aún más inmersiva gracias a las decisiones artísticas de la animación, la película rebosa de originalidad.

El Pequeño Nicolás nace en las columnas del diario francés Sud Ouest en 1959 y ha tardado 63 años en pasar por la alfombra roja del Palais des festivals de Cannes, sin perder un ápice de su picardía. Es quizás el momento perfecto para rememorar el proverbio de Sempé: «He podido llegar a ser razonable a ratos, pero jamás adulto».