“Las plantas con flor poseen una riqueza realmente extraordinaria, se calcula que tienen entre 350 mil a 400 mil especies y se consideran uno de los grupos de metazoarios más diversos que existen en la actualidad”, con estas palabras la bióloga Susana Magallón Puebla inició su conferencia La edad de las plantas con flor, que formó parte del ciclo Universidades por la ciencia.

La sesión se transmitió en vivo el 17 de noviembre a través de las plataformas digitales de El Colegio Nacional y contó con la participación del colegiado Jaime Urrutia Fucugauchi; Dionisio Meade García de León, presidente del Consejo Directivo de Fundación UNAM; Araceli Rodríguez de Fernández de Fundación UNAM; y Araxi Urrutia, investigadora del Instituto de Ecología de la UNAM, todos ellos coordinadores del ciclo.

La directora del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que las angiospermas o plantas con flor tienen una diversidad de formas extraordinaria y son capaces de realizar acciones que otras plantas no pueden, por ejemplo, originan árboles con madera y nutrientes específicos, forman plantas carnívoras y hojas con patrones complicados de ramificación.

Comentó que el linaje de estas plantas se conoce desde el carbonífero, o quizá de épocas anteriores, es decir hace más de 300 millones de años, pero su diversificación hasta alcanzar la dominancia en la vida actual se dio mucho tiempo después, a partir del cretácico.

“En sus órganos reproductivos las angiospermas inventaron las flores, que son un conjunto de órganos femeninos y masculinos que funcionan como unidad integrada y que les permite interactuar con polinizadores. Además, proporcionan otros órganos que se sospecha son los responsables de que las plantas sean exitosas.”

Agregó que estas especies también han inventado órganos de los que se desconoce su correspondencia evolutiva con otras plantas con semilla, uno de ellos es el carpelo, órgano que contiene a los óvulos y que da origen al fruto. “En sus semillas las angiospermas tienen un tejido especializado que se llama endospermo, que es un tejido nutritivo que se produce solamente después de una fecundación, todos estos son atributos únicos de ellas y realmente no comprendemos muy bien cuáles son sus equivalencias evolutivas con otras plantas de las semillas.”

En palabras de la investigadora mexicana, las plantas con flor han dado origen a los ecosistemas actuales que tenemos sobre la tierra, este tipo de biomas como los bosques estacionalmente secos no existía antes de las angiospermas y, además, son las únicas que pueden vivir en el medio marino. Por estas razones son consideradas un gran éxito evolutivo.

Durante su ponencia, la bióloga se refirió a los métodos que utiliza con su grupo de investigación para entender la edad del origen y la diversificación de las plantas con flor, así como sus principales linajes. En colaboración con los doctores Santiago Rodríguez Barahona y Hervé Sauquet, la investigadora usa la técnica de reloj molecular, que, a partir de la información del ADN de especies vivientes de angiospermas, permite deducir el tiempo transcurrido entre un ancestro y los descendientes.

“Por otra parte, está el registro fósil, en el caso de las plantas con flor existe un registro muy claro en el cual los fósiles más antiguos son granos de polen que aparecen hace 145 millones de años, a partir de estas primeras apariciones se da una diversificación extraordinaria en términos de los diferentes linajes y de la complejidad morfológica en órganos reproductivos y vegetativos.”

Explicó que estos métodos tienen un énfasis en incrementar la representación de especies vivientes y la información del registro fósil. “Muestreamos los grupos fósiles de las angiospermas, específicamente los del grupo corona, como flores preservadas en ámbar o tridimensionalmente. Nos dimos cuenta de que, por una parte, la edad del origen de las familias se encuentra preferencialmente durante el Cretácico, es decir entre el 59% y el 80% de las familias se originaron en el Cretácico; sin embargo, la diversificación de estas familias que dio origen a las especies vivientes ocurrió sustancialmente después, en el cenozoico.”

Puntualizó que existe una discrepancia importante entre las edades dadas por la técnica del reloj molecular y por el registro fósil y enfatizó que la inclusión de los fósiles es muy importante en los estudios macroevolutivos, porque son el único tipo de datos que permiten obtener información directa sobre la riqueza, la forma, función en el pasado, la especiación, extinción y el tiempo transcurrido en las plantas con flor.

La bióloga hizo un llamado a no olvidar que los fósiles también tienen una serie de sesgos que deben conocerse, contemplarse y mitigarse para su uso correcto.  “La incorporación de información en el registro fósil, en el contexto de métodos y modelos realísticos, permite una comprensión adecuada de los procesos macroevolutivos que han determinado la biodiversidad actual.”

La conferencia La edad de las plantas con flor se encuentra disponible en la página de YouTube de El Colegio Nacional: elcolegionacionalmx.