Batería, timbales, marimba, vibráfono, bowl, latas de metal, piano de juguete y hasta látigo son algunos de los instrumentos que utilizan las integrantes del trío Barra Libre. Su primer álbum, Triciclo, será presentado mañana a las 18:00 en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes por el percusionista Ricardo Gallardo y el periodista cultural Pablo Espinosa.
Desde su creación en 2013, tres mujeres líderes en el campo de las percusiones integran el ensamble: Maribel Pedraza Calderón, primera mujer egresada del Conservatorio de las Rosas en la licenciatura de Música con especialidad en Percusiones; Gabriela Orta Quintana, primera mujer titulada en la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura como licenciada en Percusiones con mención honorífica, y Kaoru Miyasaka, estudiante de música desde los tres años, ejecutante de marimba desde los seis y licenciada en Música con especialidad en marimba en la Universidad de Música Musashino de Tokio.
Con el apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), Barra Libre grabó Triciclo, conformado por obras para trío de percusión de compositores mexicanos, la mayoría mujeres. El nombre de la agrupación es un homenaje a Gallardo, miembro del cuarteto de percusiones mexicano Tambuco, comenta Gabriela Orta.
Las tres integrantes del ensamble cursaron diplomados impartidos por Tambuco y el maestro Gallardo siempre hacía mención a tocar en la barra de la marimba, golpear la barra, por lo que, cuando empezaron a trabajar juntas y realizar sus propias versiones con mayor libertad, decidieron llamarse Barra Libre. “Es parte del juego, algo que llama la atención”.
Relata que conoce a Miyasaka desde hace 16 años, cuando llegó a México procedente de Japón, en uno de los mencionados diplomados, y en una ocasión la buscó para hacer un dúo. En 2012 le propusieron realizar un concierto didáctico, pero con un trío, por lo que le habló a Pedraza Calderón, quien en ese entonces formaba parte de la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes.
“Nos entendimos muy bien. Al año siguiente nos volvimos a encontrar y decidimos formalizar el trío. Desde entonces nos reunimos, por lo menos, una vez a la semana a ensayar. El ensamble saca lo mejor de cada una: Maribel es fantástica en la batería y Kaoru en la marimba. No hay competencia entre nosotras. Aprovechamos nuestras fortalezas, nos complementamos. Además, detrás de lo profesional hay una gran amistad”.
Para hacer un cierre de sus primeros cinco años juntas decidieron grabar Triciclo, integrado por el repertorio que les han comisionado y regalado. “El disco tiene mucho contraste sonoro: hay piezas tonales y otras muy melódicas para ser tocadas con percusión contemporánea. Me gusta el lenguaje contrastante de compositores de generaciones y estilos diferentes”.
Refiere que a Diana Syrse le explicaron el concepto de Barra Libre, “pero ella decidió componer el tema Barra libre con base en la forma en la que se utiliza el término para beber. El resultado es algo muy visual que quedó plasmado también en el disco: el sonido al servir un trago, el choque de los caballitos. Es algo muy divertido. La idea de la pieza es ver el hecho de tomar (en este caso tequila, xtabentún y mezcal) como un ritual presentado de una manera teatral, divertida y absurda, combinada con pasajes musicales complejos”.
Así como Barra Libre transita por la tragedia con Desde las semillas de Jean Angelus Pichardo, que habla de la explotación infantil, y por la muerte, con Kratu de Mariana Villanueva, lo hace también con el gozo, como con Triciclo de Patricia Moya, que da nombre al disco y narra la historia de un vehículo que rueda alegremente por el campo, que sube y baja por colinas.
Bagatela mexicana de Luz María Tinajero; Impromptu, que Gina Enríquez dedicó al trío y la cual surgió de improvisaciones realizadas por la compositora sobre un tema creado por ella para xilófono, y Trazos de luz de Analí Sánchez, obra inspirada en los comportamientos de coherencia e incoherencia de la luz, son el resto de las piezas que componen el disco.