Las manos de mamá y Mujer de manos rojas, obras para dimensionar el legado de Nellie Campobello en la cultura

Cultura

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Literatura (CNL), en conjunto con la Secretaría de Cultura de Chihuahua y el Instituto de Cultura del Estado de Durango (ICED), presentaron en la Sala Manuel M. Ponce Las manos de mamá (1937) y Nellie Campobello. Mujer de manos rojas (2013), libros que, de acuerdo con el presídium, resultan fundamentales para dimensionar la importancia de la autora y formadora artística duranguense en la cultura mexicana.

La secretaria de Cultura de Chihuahua, Rebeca Alejandra Enríquez Gutiérrez,  y la directora del ICED, Socorro Soto, participaron en presentación del libro escrito por Nellie Campobello a partir de sus memorias de infancia durante la época revolucionaria; junto con Jesús Vargas Valdés, historiógrafo, y Flor García Rufino, escritora, coautores del volumen en torno a la vida de la mujer, quien es considerada la narradora de la Revolución Mexicana; en representación del Inbal estuvo la subdirectora general de Bellas Artes, Laura Ramírez Rasgado.

Alejandra Enríquez se refirió a la creadora artística como una mujer de principios del siglo XX que pasó su vida rompiendo estereotipos, atestiguó la sangre derramada en el México de la Revolución y nos dio mucho de sí misma cuando había que reconfigurar el país en pleno periodo posrevolucionario. 

“Cuando era pequeña supo atesorar de manera prodigiosa en su memoria una serie de imágenes que años más tarde alimentaría su obra literaria y darían fuerza a sus aportaciones en la danza, estas y otras acciones han sido magistralmente recopiladas y puestas en valor por Flor García Rufino y Jesús Vargas Valdés”, afirmó.

En tanto, Socorro Soto destacó la labor de investigación que los biógrafos plasmaron a través de 20 años de trabajo y 600 cuartillas reunidas en Nellie Campobello. Mujer de manos rojas, y recordó que María Francisca Moya Luna nació un 7 de noviembre de 1900, en Villa Ocampo, Chihuahua. “Que Nellie Campobello se pusiera a escribir en el México de principios del siglo pasado es un asunto inimaginable. Que una mujer en el norte del país, en medio de los cerros se planteara narrar los recuerdos que guardaba y lo hiciera, es un regalo”, enfatizó, rememorando las palabras de la escritora y bailarina: Dicen que soy brusca, que no sé lo que digo, porque vine de allá, de un rincón oscuro, de la montaña.

Jesús Vargas Valdés y Flor García Rufino, coautores del volumen que recopila imágenes, datos y testimonios acerca de la también poeta y precursora del Ballet en México, indicaron que la herencia cultural de Nellie Campobello es de gran magnitud; sin embargo, destacan la formación empírica y la trascendencia de la artista en un entorno complejo como el del México revolucionario, cuestión que se vio reflejada en el carácter social de su obra y su legado. 

García Rufino recordó el carácter y el quehacer artístico que Nellie Campobello desarrolló en México a través de la disciplina dancística, con la cual intentó hacer una danza con un contenido social. “Ella formó a la mayoría de las bailarinas creadoras de danza que posteriormente dieron crecimiento a la danza nacional. Además de ser su maestra les enseñó a luchar. Entonces, personajes como Amalia Hernández, Josefina Lavalle, Guillermina Bravo o Ana Mérida, crecieron con esa formación no solo en la danza, sino también como mujeres que tenían que enfrentarse a un sistema y defender sus proyectos”, puntualizó. 

Para finalizar, Jesús Vargas Valdés reconoció que la obra de Nellie Campobello se ha dado conocer en buena parte al refuerzo de los estados de Durango y de Chihuahua. Las publicaciones de sus obras se han hecho en estas dos entidades. Asimismo, el historiógrafo originario de Parral, Chihuahua, agregó: Nellie Campobello nace del pueblo y su obra es del pueblo. ¿De dónde surgió la fuerza de una muchacha de 20 años que llega a la capital en estas condiciones? Familia, sociedad, momento histórico, espacio geográfico, son cuestiones que forjan el carácter de una mujer en la vida. Creció en una frontera, en una región que en la época colonial hubo múltiples rebeliones y movimientos. Esta niña, Francisca crece en una realidad cruda, que resuelve a través de la narración oral. Se alimentó de realidad y ficción y a los 13 años no le sorprendieron las guerras y muertes constantes. 

“Nellie marcó una ruta de su vida, soltó la rienda, es uno de los méritos como mujer que mantuvo una postura de dignidad, de lo que ella quería hacer y por lo que luchó hasta el final. No era una ambición material sino de realización”, concluyó Vargas.