Luego de haberse retirado en los Cuartos de Final del Panamericano de Bádminton, debido a una molestia en la pierna, Lino Muñoz Mandujano, sabe que las lesiones “son parte de la vida de cualquier deportista” y aunque, aseguró, sentir un poco de frustración, se mantiene motivado porque el objetivo de clasificar a los Juegos Olímpicos de Tokio, Japón se logró, aunque aún es de manera extraoficial.

Tras su llegada a México proveniente de Guatemala, sede del evento continental de la disciplina, el atleta capitalino acudió a las instalaciones de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), donde fue atendido por especialistas y tuvo como diagnostico una lesión de primer grado del músculo aductor mayor de la pierna izquierda, por lo que le requerirá un descanso de aproximadamente 15 días para que vaya recuperando el movimiento y pueda regresar a sus entrenamientos.

“Aunque las lesiones son parte de la vida de cualquier deportista, mi objetivo primordial siempre fue clasificar a los Juegos Olímpicos y se logró, hoy extraoficialmente ya estoy adentro, solo quedan tres competencias del proceso olímpico; sin embargo, los cambios que se pudieran hacer ya no me sacan de la lista final, por eso solo espero que me recupere de esta lesión y la Federación Mundial haga el comunicado oficial de la lista final”, detalló a esta institución.

Por lo anterior, Muñoz Mandujano, lamentó haberse retirado del torneo Panamericano, pues aunque iba con la firme convicción de regresar a casa con una medalla, aseguró no podía forzarse y arriesgar a un grado mayor su salud, a poco más de dos meses de que arranque la justa de verano en la capital nipona.

“Iba al Panamericano con la firme convicción de ganar una medalla que era para lo que había estado trabajando desde hace mucho tiempo, los puntos (al ranking) era algo secundario porque al final me servían, pero no me jugaba la clasificación; llegué a la competencia con la mentalidad de ganar y, por consiguiente, se iban a dar los puntos, pero fue así y ahora estoy contento con la clasificación, pero un poco preocupado por la lesión”, externó.

“En ese momento estás jugando y te pasa lesión, piensas muchas cosas; primero tratas evitar pensar en el dolor para poder concéntrate y seguir jugando, la primera ronda fue cuando sucedió porque en un desplante sentí un pequeño tirón y después se fue agravando, en el segundo partido ya tenía mucho dolor y, en los Cuartos de Final, decidí no arriesgarme, tenía que haber estado en mi máximo nivel para poder terminar el partido, pero era arriesgado y tenía que escuchar mi cuerpo”, agregó.

Aunque el badmintonista, olímpico en Río 2016, tenía pensado solo estar tres días en México para volver a Dinamarca, país donde actualmente entrena y compite, pero sus planes se vieron modificados y permanecerá en la capital del país hasta la semana entrante y así valorar si podrá competir en España, un evento preparatorio rumbo a la justa de verano.

“Tenía la idea de regresar a México solo tres días para volver a Dinamarca y después, el 18 de mayo, competir en España, que es meramente preparatorio para Juegos porque importante seguir con el ritmo de competencia, ahora no sé si podré porque no volveré al 100 por ciento si no quiero recaer, tendré que empezar de nuevo poco a poco supongo que para finales de mayo ya pueda estar por lo menos entrenando al mismo nivel”, comentó.

“Hay una evolución en mi juego y en mi madurez como deportista”

Aunque la lista oficial de clasificados a Tokio 2020 se hará oficial por parte de la Federación Mundial de Badminton (BWF, por sus siglas en inglés) el próximo mes de junio, Lino Muñoz se siente contento por su trabajo realizado y aunque mencionó que la pandemia por covid-19 “le ha cobrado factura” por tanto tiempo de inactividad, ahora debe mantener su preparación, ya que esta clasificación ha sido más holgada en comparación a lo precipitado que fue hace cinco años para Río 2016.

“Aunque esté de momento clasificado, hasta que no salga la lista oficial, podré celebrarlo; sin embargo, estoy contento porque hace cinco años fui el último en clasificar de todo el mundo y fue una sensación que me mantuvo a raya porque se dio un mes antes de los Juegos, ahora hay una evolución en mi juego, madurez como deportista y hoy puedo estar más tranquilo desde antes que se dé el corte”, detalló.

“Sin duda, ha sido un año difícil para todos, me encontraba en el mejor nivel antes de la pandemia y ahora toda esta inactividad me ha cobrado factura con muchas lesiones, no he podido entrenar por tres meses seguidos sin molestia, pero hay que sacarlo a todo y prepararse de la mejor manera a Tokio y seguir con el mismo objetivo que tenía”, dijo.