“Todas las lenguas indígenas que se hablan en México están en peligro de desaparecer, por eso es importante dejar un registro de audio de cada una de las más de 60 existentes”, afirmó el escritor Héctor Martínez Rojas durante una mesa redonda realizada en el marco del Día Internacional de la Lengua Materna.
La Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, invitó a una mesa redonda en la cual los escritores Héctor Martínez Rojas, Susana Bautista y Ana Marisol Reséndiz hablaron sobre la importancia de las lenguas indígenas.
El día de ayer, en esta actividad realizada en el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia, el también editor de Pluralia, Héctor Martínez Rojas, dijo que la idea de los audios obedece, entre otras cosas, a mostrar que los sonidos de las lenguas originarias mexicanas son muy bellos.
Mencionó que aún es tiempo de mantener vivo el sonido para que esté disponible en todas las plataformas digitales. Posteriormente abordó la situación actual de las lenguas indígenas y señaló que es una pena que la mayoría de los habitantes de la Ciudad de México no hablen ninguna y que ni siquiera reconozcan como suenan.
Deben rescatarse todas lenguas originarias —acotó Martínez Rojas—, porque no todo es la poesía de Nezahualcóyotl o de Miguel León-Portilla, además de que es justo y necesario quitar la etiqueta de literatura indígena, porque al fin de cuentas también es literatura mexicana.
Como editor se ha propuesto difundir las lenguas originarias, de ahí que haya creado varios proyectos editoriales, como Voces nuevas de raíces antiguas, compuesto por libros en poesía bilingüe. “Es posible editar libros muy bellos de nuestras voces, con buena calidad y sin mala impresión”, explicó.
Viene una nueva generación de poetas con temáticas muy cercanas a las problemáticas que afectan a sus comunidades, aseguró Martínez Rojas. Son exponentes que hablan y escriben en sus lenguas maternas sobre situaciones actuales.
El editor ahondó en el tema y dijo que los jóvenes poetas están conscientes de que deben escribir bien tanto en su lengua materna como en español para que sean tomados en cuenta por las editoriales. “Su trabajo es doble, pero doblemente gratificante”.
Por su parte, la traductora, poeta y ensayista Ana Marisol Reséndiz comentó que traducir en español la lengua náhuatl es una experiencia maravillosa, aunque, “filosóficamente hablando, la traducción no existe, sino que es un puente lingüístico, ya que es inefable, es algo que no se puede transmitir con palabras exactas”.
Aseguró que el náhuatl ni ninguna otra lengua indígena es un dialecto. “En la lengua náhuatl, como en poesía, cualquier palabra nace y renace, incluso es una lengua que en sí misma es sumamente poética”, expresó.
“Todas las lenguas originarias son grandes tesoros del patrimonio nacional, por lo que debemos protegerlas, conocerlas y aprenderlas. Todos los mexicanos deberíamos aprender a hablar al menos una lengua originaria y así evitaríamos que muera este enorme abanico pluricultural”, indicó Reséndiz.
Señaló que, en el caso particular del náhuatl, ni toda una vida alcanzaría para seguir asombrándose de su belleza, y lamentó que en la actualidad perdure la discriminación y el desprecio de lo propio, de lo que nos da identidad como mexicanos. “Vivimos los tiempos de la extinción de la belleza”.
Al concluir su participación, Reséndiz dijo que la gente tiene que sentirse orgullosa de su cultura ancestral y por lo mismo protegerla. Poco después, la también ensayista leyó algunas muestras de sus traducciones y poemas.
Por último, la escritora Susana Bautista resaltó que es tiempo de la reivindicación histórica de lo nuestro, por lo que es importante destacar la importancia de lo nacional, como lo son las lenguas originarias, poseedoras de tanta belleza. “Las lenguas originarias de México son como la poesía: en ellas todo es canto”, finalizó.