Como cada año desde 1999, el 12 de agosto se celebra el Día Internacional de las Juventudes. Para este año, con el lema “El compromiso de la juventud por la acción mundial”, se tiene como objetivo destacar la importancia de la participación plena de las y los jóvenes en los ámbitos local, nacional y mundial para enriquecer los procesos y las instituciones nacionales y multilaterales, sobre todo en un contexto desafiante como el que trajo la pandemia por Covid-19.

En 2020, en México la población de entre 12 y 29 años es de más de 39.2 millones, de los cuales 29.8% son mujeres y 31.6% son hombres. La edad es una característica que a menudo coincide con otros factores de discriminación, siendo las mujeres jóvenes quienes enfrentan mayores obstáculos para disfrutar plenamente de sus derechos, en igualdad de condiciones con los hombres jóvenes.

Por ejemplo, los motivos para interrumpir los estudios tienen diferencias de género. De acuerdo con la Encuesta Nacional de los Hogares 2017, las razones que expresaron las mujeres de entre 15 a 19 años para dejar la escuela fue en un 12% unirse en pareja y 11% por el nacimiento de su hija o hijo, mientras que para los hombres el porcentaje es de un 3% y 0.7%, respectivamente.

En materia de empleo, datos de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) señalan que actualmente, a nivel mundial, uno de cada seis jóvenes se encuentra sin trabajo debido a la crisis provocada por el COVID-19, y para los próximos 17 años será necesario crear 600 millones de empleos en el mundo para satisfacer las necesidades de empleo juvenil.

En el caso de México, datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) indican que 68% de las mujeres de 15 a 19 años que forman parte de la Población Económicamente Activa, realizan quehaceres domésticos, y esta cifra aumenta a 86.2% en el grupo de mujeres de 20 a 29 años; mientras que, en el caso de los hombres, los porcentajes son significativamente menores, ubicándose en 47.4% y 61.3%, respectivamente, generando brechas de desigualdad. Aunado a lo anterior, las dobles y triples jornadas de trabajo que experimentan las adolescentes y mujeres diariamente limitan sus oportunidades de desarrollo, por lo que tienen que trazar proyectos alternos de vida, donde sus prioridades personales cambian para satisfacer las de otras personas.

Otro tema de alta prioridad en México es erradicar el embarazo infantil y adolescente, al ocupar el primer lugar entre los países de la OCDE, con una tasa de fecundidad de 77 nacimientos por cada mil adolescentes de 15 a 19 años, por lo que el acceso a la educación sexual, así como a servicios de salud sexual y reproductiva de calidad son fundamentales para que las y los jóvenes inicien su vida sexual de manera informada y responsable.

Asimismo, el embarazo en las adolescentes afecta negativamente su salud, la permanencia en la escuela, los ingresos presentes y futuros, el acceso a oportunidades recreativas, sociales y laborales especializadas y de calidad y en general sus proyectos de vida. Además del embarazo, tener relaciones sexuales sin protección implica un riesgo permanente de adquirir una infección de transmisión sexual.

Ante esta problemática, el Inmujeres creó el Fondo para el Bienestar y el Avance de las Mujeres (FOBAM), un proyecto con perspectiva de género con el que se fortalecen las acciones de las Instancias de las Mujeres en las Entidades Federativas para atender frontalmente el embarazo infantil y adolescente, que muchas veces es consecuencia de la violencia sexual que sufren. En 2019 este programa invirtió más de 86 millones de pesos en 31 entidades federativas, mientras que para 2020 se espera una inversión de 88 millones. Sus dos grandes metas son: reducir el embarazo en adolescentes en un 50% la tasa especifica de fecundidad de las adolescentes de 15 a 19 años y erradicar el embarazo infantil para el año 2030.

El FOBAM fortalece la implementación de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA), con el trabajo conjunto de 16 dependencias del Gobierno de México, los 32 Grupos Estatales para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (GEPEAs), la participación de organizaciones de la sociedad civil, de organismos internacionales y de personas expertas en el ámbito académico.

En este día convocamos a la sociedad a reflexionar el papel que desempeñan las juventudes para el avance de nuestro país. Es fundamental apoyarles, escuchar sus opiniones e ideas, respetar y promover su derecho a la participación y a la educación. Hagamos que esta generación no se tope con techos de cristal ni suelos pegajosos, que sean libres de desarrollar y diseñar soluciones creativas e innovadoras que mejoren su educación, empleabilidad y su entorno. Seamos una sociedad inclusiva, donde nadie se quede atrás, y nadie se quede fuera.

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