La complejidad estructural y funcional de la Universidad Autónoma Metropolitana “nos lleva a considerar que no debemos buscar soluciones puntuales que corrijan síntomas, sino lanzarnos a una transformación sistémica, en distintos niveles, con el respaldo y la participación de la comunidad universitaria”, aseguró el doctor José Antonio De los Reyes Heredia, rector general de la Casa abierta al tiempo.

Al intervenir en la conferencia magistral de rectores La UAM y los retos postpandemia, señaló que a partir de los desafíos que ha impuesto el COVID-19 se han diseñado políticas de atención a los problemas que implican repensar a la Institución y que comienzan con un retorno escalonado, gradual, seguro y con perspectiva humana, a partir del trimestre 21-P.

“Las variantes que teníamos pensadas en términos de regreso –una vez que se suspenda la emergencia sanitaria– ya no son tal cual las que se habían propuesto inicialmente e implica que vamos a tener que convivir de cierta manera con esta situación a lo largo de varios meses más”.

Los desafíos tendrán que atenderse aun con la presencia del virus y en la medida en que se avance con la mitigación de los riesgos para los contagios habrá que evaluarlos preponderando la salud de la colectividad y la población en general, indicó.

De acuerdo con el doctor De los Reyes Heredia es fundamental que la cultura digital tenga una evolución significativa hacia procesos escolares más efectivos, con herramientas que integren lo que se visualiza a partir de lo vivido todos los días.

En el fortalecimiento de la perspectiva de atención en planes y programas de estudio es clave la evaluación del Proyecto Emergente de Enseñanza Remota (PEER) y otras acciones para implementar mejoras en los modelos educativos de las unidades.

“La preparación de instalaciones que tenemos en las sedes es fundamental, pero también los procesos de planeación que empiezan con un análisis crítico desde las comunidades en los diferentes planes y programas de estudio en licenciatura y posgrado”.

El Rector General de la Casa abierta al tiempo manifestó que los sistemas híbridos deben considerar la riqueza en cuanto a cómo fue concebida la Universidad y que llevan al aprendizaje significativo y con calidad de sus egresados, además de las características de inversión que son diferentes en términos humanos y de infraestructura a las que se tenían con la educación presencial.

El doctor Eduardo Peñalosa Castro, ex rector general de la UAM, consideró necesaria la participación de la comunidad en la toma de decisiones, así como de los órganos colegiados de esta Institución.

Durante su exposición explicó que la modalidad mixta ofrece lo mejor de dos mundos: el presencial y virtual y cuenta con varios modelos, entre los que destacan cuatro: de rotación, flexible, a la carta y virtual, pero es preciso que se analicen primero las condiciones del esquema educativo a adoptar en cada uno de los cinco planteles.

“Puede partirse de un modelo interactivo individualizado y elegir tanto el de enseñanza mixta como el individualizado en función de las condiciones de cada esquema educativo, unidad, disciplina y el docente incluso, así como contrarrestar las limitaciones de las evaluaciones del PEER que ya lleva cuatro ediciones”.

El también docente del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la Unidad Cuajimalpa sostuvo que sería ideal que en este esquema mixto figuraran elementos como la atención a la salud física y mental.

El doctor Oscar Lozano Carrillo afirmó que cuando existan las condiciones de presencialidad, la Universidad será totalmente diferente y habrá un paradigma nuevo de interacción humana; un reto será la instrumentación del cambio.

“Ya no estamos en una situación emergente tenemos que trabajar sobre eso y cómo vamos a asumir esta nueva normalidad en un carácter de atención permanente de la crisis, donde el riesgo de la vida está presente en todo momento”.

El Rector de la Unidad Azcapotzalco expuso que se requiere combinar planeación con pensamiento estratégico debido a que la vida cotidiana en la Universidad es turbulenta y la velocidad a la que cambia hace difícil su comprensión.

“La UAM refrendó su vocación innovadora, social, humanista y ambiental, y debe asumir un liderazgo en México y América Latina, aprovechando la nueva gestión de Rectoría General que comienza”.

El doctor Rodrigo Díaz Cruz propuso reafirmar la capacidad autocrítica y la condición de la Institución de ser un espacio abierto, habitable y susceptible al diálogo, a los encuentros y propuestas de solución que requiere hoy la sociedad postpandemia.

“Debemos incidir en las agendas públicas, participar en la conversación que exige el país para alcanzar acuerdos y reducir la inútil polarización política que a nada nos va a conducir; hacernos ejemplo de una Universidad que impulse acciones, que atienda sin tolerancia la violencia por razones de género, que sea incluyente y además promueva y ponga en práctica programas y proyectos que permitan adaptarnos a la emergencia climática; innovar para ampliar nuestras funciones sustantivas”.

El Rector de Unidad Iztapalapa concluyó que es necesario obtener enseñanzas de lo que se ha vivido, pues “no podemos ser los mismos que fuimos, no debemos aspirar a repetirnos y regresar al lugar donde estuvimos antes de la pandemia, como sobrevivientes tenemos muchas obligaciones”.

La actividad –moderada por el doctor Luis Montaño Hirose– fue parte del 1er Coloquio de Educación Virtual de la UAM 2021.Los efectos de la pandemia en la docencia de la UAM-Iztapalapa y los retos ante el regreso a la nueva normalidad, que inició hoy y se realizará vía virtual hasta este miércoles 28 de julio.

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