En 2018 alrededor de seis mil alumnos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) con distintos perfiles disciplinares realizaron trabajo de  servicio social durante 480 horas cada uno, equivalente a 119 mil 900 días laborales, lo que da cuenta de la responsabilidad de la Institución con el desarrollo social de México, sostuvo la maestra Mayela Limones Muñiz.

La Secretaria de la Red Regional Metropolitana de Servicio Social del Consejo Regional del Área Metropolitana de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (CRAM-ANUIES) añadió que en términos económicos y considerando el salario mínimo vigente en 2019 para un técnico profesional de 102 pesos con 68 centavos al día, el monto por dicha actividad suma 12 millones 311 mil 332 pesos, que ninguna unidad de servicio social de las universidades tiene como presupuesto.

Al participar en la ceremonia del 20º Premio a la Mejor Experiencia en Servicio Social Dr. Ramón Villarreal, de la Unidad Xochimilco, la funcionaria afirmó que en sus 45 años de existencia la Casa abierta al tiempo se consolidó, profundamente ligada al entorno social y humano, gracias a una estructura académica que se traduce en proyectos comunitarios que coadyuvan a solucionar problemas locales y regionales.

La entrega de este reconocimiento simboliza el valor del desempeño y la aportación de excelencia que llevan a cabo los universitarios, puntualizó.

Más allá de ser un requisito para la titulación, el servicio social preserva el primer compromiso, fundamentalmente humanista, con que fue fundada la Universidad hace 45 años, destacó el doctor Eduardo Peñalosa Castro, rector general de la Institución, que otorga un lugar preponderante a la vinculación que permite desarrollar proyectos de servicio social según los requerimientos del entorno, “lo que acentúa la trascendencia de nuestros objetivos y nos otorga influencia social como institución de educación superior”.

Así lo entendió la Unidad Xochimilco hace casi dos décadas, al convocar a la primera edición del Premio Dr. Ramón Villarreal, que enaltece la pertinencia y el impacto de esta responsabilidad asumida por la comunidad estudiantil.

El galardón que reciben hoy reconoce su primera aportación desde un ejercicio profesional comprometido que, con destacado sentido de retribución, pero también con desempeño ejemplar, han logrado, dijo a los alumnos.

Dicho trabajo enorgullece a la UAM en su conjunto, pues es testimonio del proyecto universitario que, a 45 años de su fundación, permanece vigente y evoluciona, concluyó el Rector General.

El doctor Fernando de León González, rector de la Unidad Xochimilco, felicitó a los alumnos y a asesores, y señaló que la contribución que hace esta sede académica a la labor de vinculación comunitaria de la UAM es de las más importantes, gracias a “esta vocación que hemos heredado de nuestros fundadores”.

En esta vigésima edición del Premio se reconoció a cinco alumnas y dos alumnos, cuyos proyectos, realizados entre el primero de enero de 2018 y el 7 octubre de 2019, fueron valorados especialmente por sus resultados y trascendencia.

En la categoría de Servicio Social en Investigación e Innovación, obtuvo el primer lugar: Carolina Ayala Hilario, de la Licenciatura en Nutrición Humana, asesorada por el doctor Luis Ortiz Hernández, por el trabajo Cambios entre 2002 y 2014 en la prevalencia de la práctica deportiva y de actividades sedentarias en adultos mexicanos.

La segunda posición en esta misma categoría fue para Rodrigo Jesús Niño Morales, de la Licenciatura en Psicología, asesorado por la doctor Martha Zanabria Salcedo, por el proyecto Intervención del psicólogo en un hospital psiquiátrico infantil, mientras que el tercer sitio lo ganó Gabriela Fernández Quiñones, de la Licenciatura en Nutrición Humana con el trabajo Grasa corporal, enfermedad de hígado graso no alcohólico y síndrome metabólico en comunidad UAM-X.

En la categoría Servicio Social Comunitario, el primer lugar fue para Gloria Itzel Soto Villa, de la Licenciatura en Medicina, asesorada por el doctor Eduardo Gamez Valdés, por su proyecto final de servicio social Proyecto Académico Universitario en Orientación Médica Las Ánimas; el reconocimiento fue compartido con Ana Belén Rodríguez Navarro, de la Licenciatura en Medicina, asesorada por el doctor Joel Heredia Cuevas, por su reporte de servicio social Clínica Autónoma Jesús de la Buena Esperanza.

En la categoría Servicio Social en Preservación y Difusión de la Cultura el primer sitio fue para Anlly Alinn Guzmán Velásquez, de la Licenciatura en Arquitectura, asesorada por el doctor Carlos Alberto Mercado Limones, por el trabajo Supervisión y asesoría de proyectos y obras de restauración; en tanto que el segundo fue otorgado a Martín Alejandro Rojas Escamilla, de la Licenciatura en Arquitectura, asesorado por el doctor Vicente Guzmán Ríos, por el proyecto Apoyo a las actividades de investigación, conservación y restauración del patrimonio cultural.

En esta ceremonia también se entregaron reconocimientos a los profesores que han asesorado a estudiantes en distintas ediciones del premio, entre ellos al doctor Víctor Ríos Cortázar, académico del Departamento de Atención a la Salud y asesor de tres primeros y un segundo sitios, así como dos menciones especiales, quien consideró que con este galardón se premia la contribución colectiva, no individualista de la universidad, dirigida a resolver los grandes problemas de la sociedad, junto con las personas, las organizaciones y los grupos comunitarios.

El doctor Carlos Cortez Ruiz, profesor-investigador del Departamento de Política y Cultura, quien ha asesorado a seis primeros lugares opinó que el servicio social es el espacio privilegiado para que los estudiantes articulen las funciones de formación, investigación y servicio, en colaboración con sectores de la población que se enfrentan a las peores condiciones de desarrollo humano, exclusión, negación de sus derechos y enormes retos para mejorar sus condiciones.

Otros docentes participantes fueron el doctor Joel Heredia Cuevas, asesor de tres primeros y cuatro terceros lugares, así como el doctor Luis Ortiz Hernández, asesor, ganador del primer premio de servicio social hace 20 años y asesor de uno de los proyectos en esta 20 edición.

También fueron entregados reconocimientos a 17 académicos que han asesorado y ganado el premio en estos 20 años, entre ellos a la maestra María Beatriz Castillo Escamilla, por apoyar el premio durante dos décadas.

Otros funcionarios presentes en la ceremonia fueron la doctora Carmen Enedina Rodríguez Armenta, directora general de Educación Superior Universitaria de la Secretaría de Educación Pública; el maestro Sergio Martínez Cruz, director de Vinculación Interinstitucional de la ANUIES, y la licenciada Claudia Navarrete García, directora de Servicio Social de la UNAM.