MÉRIDA, Yuc.- ANDA Mérida es una propuesta colaborativa entre Colectivo Tomate y Comex por un México Bien Hecho, con el apoyo de la Secretaría Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), el municipio de Mérida, a través del Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) y  la Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable (GIZ), para impulsar una movilidad sustentable y resiliente en ciudades mexicanas.

El trabajo con la comunidad de los barrios de San Sebastián y La Ermita de Santa Isabel, antropólogos y cronistas de la ciudad a lo largo de 54 días, fue el inicio de un proyecto de infraestructura emergente que recupera espacios públicos peatonales que promueven la movilidad activa a través de intervenciones artísticas en calle.

El teatro participativo y los dispositivos de consulta vecinal permitieron conocer las necesidades y actividades cotidianas de movilidad entre los habitantes. A partir de ello, se desarrolló una metodología socio-artística en materia de movilidad,  que permite crear entornos viales seguros y sustentables que ayuden a descongestionar el transporte público, reducir la velocidad y el uso de vehículos privados. Todo lo anterior ayudará a aumentar el uso de medios de transporte sustentables y eficientes, incentivando los traslados a pie, en bicicleta y otros modos no motorizados que se insertan dentro de la “micromovilidad”.

Anda Mérida toma como referente el Plan de Movilidad 4S planteada por la SEDATU, la cual propone formas seguras y sustentables de transitar por las ciudades en respuesta a la emergencia sanitaria por COVID-19, y el Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable 2040 del Municipio de Mérida (PIMUS Mérida 2040).

Al llegar al sitio y después de la intervención, se realizó el levantamiento etnográfico que nos permitió recabar la información necesaria para realizar la propuesta incluyendo aforos vehiculares, peatonales, ciclistas; observaciones del espacio y su funcionamiento, observaciones conductuales de los peatones y vehículos usuarios de la vía, análisis de la geometría vial a partir de las fotografías de dron. Con toda esta información se realizó la propuesta de rediseño vial, misma que se adecuó en sitio con observaciones directas del funcionamiento de la propuesta con los vehículos privados, transporte público y autobuses.

Los barrios San Sebastián y La Ermita de Santa Isabel le abrieron sus puertas a los cinco muralistas que plasmaron elementos culturales, históricos, festivos y gastronómicos que identifican a sus habitantes como el torito de la Virgen de Asunción, el achiote, el chocolate y las flores de Maculis, Kukulcán; recuperados de entre las historias de una zona tan llena de vida y participación vecinal.

Los cruces peatonales, el mobiliario urbano y los murales que hoy se encuentran en las calles del Centro Histórico de Mérida, “son una muestra de que peatones, ciclistas, motociclistas y automovilistas pueden convivir y  habitar en un espacio público seguro e incluyente rodeados de arte y cultura”, explicó Mai Hernández, Directora de Operaciones del programa de impacto social Comex por un México Bien Hecho.

“Un proyecto como este es importante y necesario para Mérida y para el país entero; aquí exploramos otras formas de vivir, convivir entre habitantes y andar las calles de forma segura, luego de una emergencia sanitaria sin precedentes”, comentó Maribel Benítez, Directora de Colectivo Tomate.

“Con ANDA Mérida se busca dar respuesta a la problemática de movilidad en el espacio público, es decir, ganar más espacio en calles y áreas comunes para el peatón y la población vulnerable, promoviendo así, ciudades más humanas, equitativas, seguras y con infraestructura urbana de calidad”, comentó Edgardo Bolio, director del Instituto Municipal de Planeación, Mérida.

Finalmente, Mariana Orozco, Directora de Vinculación Metropolitana de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano describe el carácter de ANDA Mérida como “bajo costo y alto impacto, sumándose a la tendencia mundial de preparar a las comunidades hacia una nueva normalidad más saludable, resiliente, capaz de reducir los riesgos de contagio y prevenir enfermedades”. Por ello, el mobiliario urbano dispuesto en las intersecciones viales intervenidas (calle 77 esquina 70, calle 77 esquina 72) busca un entendimiento físico y social que permita disfrutar las calles con confianza.

De esta manera la iniciativa pública y privada, de la mano con vecinas y vecinos, organizaciones civiles y la cooperación internacional dan cuenta de la importancia de las alianzas para la transformación de las ciudades y la actuación de sus habitantes, y así mejorar su calidad de vida en tiempos tan necesarios como el presente.