La reconstrucción de Haití: El camino hacia la recuperación tras el terremoto

Internacional

Seis meses después de un devastador terremoto en el suroeste de Haití que causó la muerte de 2200 personas y dejó heridas a otras 12.700, la comunidad internacional se une al Gobierno de Haití para recaudar 2000 millones de dólares para la recuperación y reconstrucción del país a largo plazo.

Haití necesita ayuda. El 16 de febrero se celebra una conferencia de donantes, organizada por el Gobierno para poder hacer frente a esa necesidad. En Noticias ONU te revelamos las claves de la situación del país caribeño que comparte la isla de La Española con Republica Dominicana.

¿Qué sucedió?

El terremoto de 7,2 grados de magnitud del pasado 14 de agosto de 2021 sacudió el suroeste de esta nación insular caribeña, causando una destrucción generalizada en zonas predominantemente rurales. Además de los muertos y heridos, miles de viviendas resultaron dañadas o destruidas y las infraestructuras clave, como escuelas, hospitales, carreteras y puentes, quedaron destrozadas, interrumpiendo servicios clave como el transporte, la agricultura y el comercio. Según Naciones Unidas, unas 800.000 personas se vieron afectadas de una u otra forma, entre ellas 300.000 niños que vieron interrumpida su escolarización.

¿Cuál fue la respuesta al terremoto?

Inmediatamente después del terremoto, el Gobierno, con el apoyo de las Naciones Unidas y otros organismos, entró en acción para proporcionar ayuda humanitaria de emergencia a las personas afectadas. La oficina de asuntos humanitarios de la ONU OCHA desempeñó un papel fundamental en la coordinación de la respuesta. La Organización Internacional para las Migraciones proporcionó refugios temporales para las personas que perdieron sus hogares, alimentos y otros artículos para que la gente pudiera salir adelante. El Programa Mundial de Alimentos intensificó el suministro de comidas calientes para los niños en edad escolar con el fin de animar a los niños cuyas escuelas no fueron destruidas a seguir asistiendo a las clases. Unas 60 instalaciones sanitarias también quedaron destruidas, por lo que el Fondo de Población de las Naciones Unidas y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia prestaron apoyo a las salas de emergencia. Las futuras madres fueron atendidas y a menudo dieron a luz en tiendas de campaña.

Seis meses después del terremoto, Haití ha superado la situación de emergencia inmediata y ahora se plantea la recuperación y reconstrucción a largo plazo. En noviembre, el Gobierno publicó una evaluación de la cantidad de dinero que necesita para reconstruir y recuperar; asciende a cerca de 2000 millones de dólares. Algo más de tres cuartas partes de esa cantidad, es decir, alrededor de 1500 millones, se destinarán a revitalizar los servicios sociales, incluidos los programas de vivienda, sanidad, educación y seguridad alimentaria. El resto servirá para impulsar la agricultura, el comercio y la industria, así como a reparar infraestructuras clave. También se han destinado gastos a programas medioambientales.

¿Qué lecciones se han aprendido de las catástrofes naturales?

Por supuesto, Haití no es ajeno a las catástrofes naturales, y se han extraído lecciones del devastador terremoto del 12 de enero de 2010, en el que se calcula que murieron 220.000 personas, principalmente en la capital, Puerto Príncipe, y sus alrededores. La lección clave de ese evento catastrófico y del esfuerzo de respuesta que le siguió fue que el liderazgo nacional es crucial.

En 2010, el gobierno se vio directamente afectado por la catástrofe y no estaba bien equipado ni preparado para coordinar la respuesta de emergencia a tan gran escala, por lo que fue dejado de lado por la comunidad internacional.

Haití también tiene que mejorar en cuanto a la introducción de medidas más sólidas de reducción del riesgo de desastres.

¿A qué otras crisis se enfrenta Haití?

El terremoto de 2021 se produjo cuando Haití se enfrentaba a múltiples crisis de carácter económico, político, de seguridad, humanitario y de desarrollo. El país tiene altos niveles de pobreza y se encuentra en el puesto 170 de 189 países del mundo en el Informe de Desarrollo Humano 2020 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. La economía se encuentra en una situación desesperada, a la que no ha contribuido el reciente bloqueo del suministro de gasolina por parte de bandas armadas, que casi paralizó el país. La inseguridad, incluidos los secuestros, es generalizada, y las bandas controlan muchos barrios de la capital, Puerto Príncipe. En julio de 2021, el presidente fue asesinado mientras se encontraba en su casa y se sigue investigando su muerte.

Además de todo esto, Haití se enfrenta a la continua amenaza del COVID-19.

¿Cómo puede recuperarse Haití de este último revés?

El 16 de febrero, el Gobierno organiza una conferencia internacional en Puerto Príncipe en la que espera recaudar al menos 1,6 millones de dólares de los 2000 que necesita para volver a poner en marcha el país tras el terremoto.

Muchos países donantes de todo el mundo están luchando con la carga financiera adicional que la pandemia ha supuesto para sus recursos. Además, Haití está, en realidad, compitiendo por los fondos con otras crisis en todo el mundo, como Afganistán y la región etíope de Tigray. Una posible vía de financiación para Haití puede ser su enorme diáspora, concretamente la establecida en Estados Unidos, que se espera que contribuya al esfuerzo de recaudación de fondos. Las organizaciones filantrópicas con sede en Estados Unidos también están en el punto de mira.

La comunidad internacional en Haití advierte que si el país no recibe el apoyo que necesita, su recuperación, desarrollo y capacidad para resistir otros desastres naturales se verán afectados negativamente.