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La premonición de Lázaro

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El jueves, Lázaro tuvo una premonición que, poco después, acabó cumpliéndose en el Estádio Bezerrão de Brasilia (Gama). Al llegar a los vestuarios con dos goles de desventaja, Lázaro, que había seguido la primera mitad desde el banquillo, trató de tranquilizar a sus compañeros y les pidió que no desesperaran. Además, también presintió que tendría una actuación decisiva en la vibrante semifinal de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Brasil 2019™.

«[El seleccionador] Guilherme [Dalla Déa] habló conmigo en el descanso. Me dijo que estuviera tranquilo, porque iba a entrar. En ese momento, me propuse cambiar el partido. Estaba bastante convencido de que marcaría el gol decisivo«, explica Lázaro a FIFA.com tras culminar la remontada y derrotar 2-3 a Francia.

«En el descanso les dije a todos que debíamos mantener la calma. Sí, estábamos por detrás en el marcador, pero había que hacerlo. Y tuvimos esa serenidad», añade.

El delantero del Flamengo saltó al terreno de juego en el minuto 71, con 2-1 en el luminoso, después de que Kaio Jorge recortar distancias. Poco después, Gabriel Veron anotó el empate para el combinado anfitrión.

Y llegó el minuto 89. Tras un saque de puerta en largo del arquero Matheus Donelli, Lázaro controló el balón, se coló entre la defensa francesa, hizo un recorte dentro del área y su potente disparo se coló junto al palo derecho de la meta defendida por Melvin Zinga.

Repescado para la ocasión

El emocionante triunfo en semifinales contra Francia parece confirmar que el destino ha sido bastante caprichoso últimamente con el ‘20’ de Brasil. Porque Lázaro no entró en la convocatoria inicial de la selección brasileña para este Mundial, sino que llegó en sustitución del lesionado Juan.

«El día que me convocaron estaba muy tranquilo. Cuando Juan se lesionó, le envié un mensaje y le dije que no se preocupara. Es un gran muchacho. Entonces me enteré de que le iba a sustituir yo. Sabía que debía tener paciencia, porque no iba a jugar de inmediato», reconoce.

Y estaba en lo cierto: Lázaro tuvo que esperar pacientemente a que llegara su oportunidad. Antes del choque de semifinales contra Francia, solamente había jugado 30 minutos en el último encuentro de la fase de grupos contra Angola.

Ahora, se ha convertido en el ídolo de todos y podría tener opciones de entrar en el once inicial en la final contra México, partido que se disputará el próximo domingo en el mismo escenario. En cualquier caso, el brasileño prefiere no pensarlo demasiado.

«Eso es decisión de Guilherme. Él es quien hace la alineación. No quiero darle muchas vueltas. Lo que intentaré será jugar como yo sé», subraya el delantero con esa combinación de serenidad y confianza que acabó dándole el triunfo a Brasil sobre Francia. «Quienes me conocen saben que soy un chico muy tranquilo», concluye.