La pintura no está limitada a los bordes de un cuadro, hay ocasiones en que sale del bastidor para interactuar con el espacio y ofrecer una nueva manera de aproximarse a la ejecución pictórica. Esa es la propuesta de la artista Berta Kolteniuk en su exposición La vida interna de las formas. Disertaciones sobre el campo pictórico.
Esta muestra de Berta Kolteniuk, presentada por la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, actualmente se exhibe en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, donde permanecerá hasta el 7 de marzo.
Dicha muestra consta de una selección de distintas obras, acompañadas por tres videos, a través de las cuales Berta Kolteniuk presenta una compresión del mundo al que pertenece, proponiendo anclajes para su observación en una época donde, para ella, urge una reconciliación con los sentidos y la naturaleza.
La obra de esta artista y curadora mexicana, miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte Fonca 2015-2018, es resultado de una experimentación con la materia que tiene como consecuencia envolver al sujeto en una situación tridimensional y transitable.
El proyecto expositivo es un ensayo visual donde nuestra presencia está pensada dentro del montaje como parte esencial de las consideraciones de proximidad para reflexionar la naturaleza, recordándonos, con cada uno de sus elementos, que hemos adormecido nuestra mirada por la enajenación de nuestro pensamiento.
Por lo tanto, la experiencia sensorial, derivada de la selección de obras, promueve un universo singular que busca coincidir con el privilegio expresivo que tenemos los seres humanos al poder nombrar el mundo que nos rodea a partir de sus fenómenos: manchas que devienen en sustancia solar, libélulas, hojas, medusas, flores o nubes, eventos espaciales que versan sobre La vida interna de las formas.