La ONU se ha convertido en el chivo expiatorio de los fracasos políticos

Internacional
  • El responsable de velar por los derechos humanos en el mundo denuncia la existencia de campañas de desinformación contra la Organización, que pese a este acoso va a lanzar un programa para proteger los derechos y libertades fundamentales en todo el planeta.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos se ofreció este lunes a ayudar a promover los derechos fundamentales de las personas «en cualquier circunstancia, por difícil que sea», pero advirtió que la labor de las Naciones Unidas está en grave peligro debido a los «continuos intentos” de socavar su legitimidad y trabajo.

Estos intentos incluyen la desinformación dirigida contra las organizaciones humanitarias, las fuerzas de paz y la propia Oficina de Derechos Humanos.

La ONU se ha convertido en un pararrayos de la propaganda manipuladora y en el chivo expiatorio de los fracasos políticos«, afirmó Volker Türk al inaugurar la primera jornada del 55 periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos.

Esta influencia maligna es «profundamente destructiva para el bien común y traiciona cruelmente a las muchas personas cuyas vidas dependen de ella», insistió el Alto Comisionado.

Türk también señaló otras preocupaciones de su Oficina sobre asuntos que afectan a todos los países, entre ellas las negociaciones sobre los tratados de prevención de pandemias y de ciberdelincuencia, así como sobre la contaminación por plásticos; y los debates mundiales sobre la regulación de la inteligencia artificial.

En todas estas conversaciones en curso no se están teniendo suficientemente en cuenta las obligaciones en materia de derechos humanos, ni los perjuicios que podrían ocasionarse, señaló Türk.

Especial atención a Gaza y Ucrania

Por su parte, en su intervención ante ese órgano, el Secretario General advirtió de que una ofensiva total israelí sobre Rafah supondría el fin de la ayuda humanitaria a la población de Gaza, por lo que lanzó un llamamiento a la comunidad internacional para que cumpla con su «responsabilidad primordial» de promover y proteger los derechos humanos en todas partes y para todos.

António Guterres insistió en que cualquier nueva ampliación de la operación terrestre de Israel en el sur de Gaza «no sólo sería aterradora para más de un millón de civiles palestinos que se refugian allí, sino que pondría el último clavo en el ataúd de nuestros programas de ayuda».

El máximo órgano internacional de derechos humanos también escuchó al responsable de la ONU denunciar cómo «el Estado de derecho y las normas de la guerra» estaban siendo socavados desde Ucrania a Sudán y desde Myanmar a la República Democrática del Congo.

Consejo de Seguridad debilitado

El Secretario General reiteró también su preocupación por el Consejo de Seguridad, del que dijo que «a menudo está bloqueado y es incapaz de actuar en los asuntos más importantes de nuestro tiempo en materia de paz y seguridad».

«La falta de unidad del Consejo en la invasión rusa de Ucrania y en las operaciones militares de Israel en Gaza tras los terribles atentados terroristas de Hamás del 7 de octubre ha socavado gravemente, quizá fatalmente, su autoridad», afirmó Guterres, al tiempo que instó a una reforma seria de su composición y métodos de trabajo.

En un llamamiento a soluciones razonadas y a largo plazo para estos conflictos y otras graves amenazas a los derechos humanos en todo el mundo, Guterres subrayó que la Cumbre del Futuro de septiembre sería la oportunidad ideal para que los Estados Miembros «den un paso al frente y vuelvan a comprometerse a trabajar por una paz y una seguridad enraizadas en los derechos humanos».

Proteger los derechos humanos

Guterres también prometió el apoyo de todo el sistema del organismo mundial a todos los gobiernos en este empeño, a través del Programa de las Naciones Unidas para la Protección, que se lanzará próximamente.

«En virtud de este Programa, las Naciones Unidas, en todo el espectro de nuestra labor, actuarán unidas para prevenir las violaciones de los derechos humanos o identificarlas y responder cuando se produzcan», declaró el Secretario General.

«Ese es el compromiso de protección de todos los órganos de las Naciones Unidas: hacer todo lo posible para proteger a las personas».

Alerta del jefe de la Asamblea General

Haciéndose eco de las advertencias sobre las amenazas en todo el mundo al derecho internacional humanitario e incluso la Carta de la ONU, el presidente de la Asamblea General dijo al Consejo de Derechos Humanos que era hora de que todos los ciudadanos del mundo hagan su parte.

Hoy, 75 años después de la adopción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, los conflictos y el impacto del cambio climático, que incluye la amenaza existencial de la subida del nivel del mar, han dejado a 300 millones de personas en extrema necesidad de ayuda humanitaria, de los cuales unos 114 millones son refugiados y otras personas desplazadas, advirtió Dennis Francis.

«No debemos limitarnos a ser meros observadores insensibles, no vaya a ser que se nos considere cómplices de la creciente red de deshumanización (…) Debemos poner de nuestra parte», afirmó.

Destacando la crisis en Oriente Medio, dijo que el sufrimiento de civiles inocentes en Gaza había alcanzado un «punto de inflexión insoportable».

Más del 90% de la población del enclave ha sido desplazada y se encuentra ahora «al borde de la inanición y atrapada en las profundidades de una catástrofe de salud pública inminente aunque evitable», comentó Francis ante los 47 Estados miembros del foro.