La ilustración en México pasa por un momento afortunado

El trabajo de los ilustradores en México transita por circunstancias afortunadas, en parte porque cuenta con una historia artística, visual y gráfica muy rica, afirmó el ilustrador Juan Carlos Palomino quien, junto con la escritora Ana Paula Ojeda, obtuvo el Premio Antonio García Cubas 2019 en la categoría de Obra Juvenil, por el libro Serpiente, “Espiral del tiempo”, publicado por Ediciones Tecolote.
Palomino añadió que los productos ilustrados tienen un público muy amplio, cada vez menos infantil, lo que genera el riesgo de que, si todo obedece a los mercados, son éstos los que determinan los contenidos y la calidad de los productos y no las intenciones comunicativas y expresivas.
En este sentido, el ilustrador capitalino, quien recibió recientemente el mencionado reconocimiento por sus ilustraciones de mitos de animales prehispánicos en el marco de la Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia (FILAH) 2019, agregó que debe de haber un esfuerzo de formación y profesionalización de los ilustradores para no subordinarse a lo que creen que es lo que desea el público, sino para provocarlo.
Juan Palomino, quien también fue galardonado con el Premio Internacional de Ilustración Feria de Bolonia-Fundación SM en 2016, dijo que los resultados obtenidos por él están relacionados con un largo proceso de aprendizaje que nunca se acaba, porque siempre existe la intención de generar fascinación y curiosidad en los lectores, aunque reconoció que su interés por la ilustración fue accidental, pero que en el camino descubrió las posibilidades y la riqueza de esta disciplina como una forma de acrecentar la experiencia lectora.
Refirió, asimismo, que el trabajo por el que fue premiado en la FILAH 2019 junto con Ojeda, autora del texto, es el cuarto volumen de una colección de mitos de animales, y el mejor articulado de todos, porque “tiene una narrativa paralela sobre el animal simbólicamente más importante para Mesoamérica y presentaba el reto de tener que dibujar siempre a la serpiente, pero no cansar a los lectores con eso.
“Había que buscar maneras muy diversas de hacer referencia a la serpiente sin que estuviera que estar ahí literalmente”, explicó al señalar que le llevó al menos seis meses realizar su labor desde la investigación.
Junto con Ana Paula Ojeda ha realizado los cuatro libros de mitos en un trabajo con niveles de involucramiento desde los intereses particulares de cada quien, hasta los que han construido juntos desde hace tiempo.
Palomino se hizo acreedor al Premio Internacional de Ilustración Feria de Bolonia-Fundación SM 2016 por su trabajo de ilustración de otro libro en coautoría con Ana Paula Ojeda: Monos mensajeros del viento, coeditado por Ediciones Tecolote y la Dirección General de Publicaciones de la Secretaría de Cultura.