Formada hace nueve años, la Orquesta Vulgar tiene una propuesta musical heterogénea que la distingue de otras agrupaciones. Como parte del ciclo Jazz y algo +, organizado por la Coordinación Nacional de Música y Ópera del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, el público disfrutará de la propuesta musical de esta agrupación el próximo sábado 20 de abril, a las 13:30, en el Museo José Luis Cuevas, con un concierto que será de entrada libre.
En las composiciones de este joven grupo convergen múltiples ideas, influencias y géneros, como jazz, funk, soul, ritmos latinos, folk, afro-beat y ska, que dan lugar a una esencia diferente y urbana fuera de los cánones.
Luis Flores y Fernando Santandreu, percusionista y bajista de la orquesta, mencionaron que, en un mundo como el del jazz, en el cual casi todo busca preservar ciertos cánones o ajustarse a ellos, combinar otros estilos musicales es casi sinónimo de profanación, sin embargo, no les importa ser calificados como freaks o raros en el género.
Para este concierto interpretarán canciones que ya forman parte de su repertorio habitual, como Fantoche a la realidad, Mambo 38, Outro y Beso francés, entre otras; pero también habrá “sorpresas, bajo el concepto del vocabulario alterado, que es un riff que hemos estado trabajando desde hace año y medio y en el que involucramos nuestra música con la de los raperos”, aseguraron los integrantes de la agrupación.

Orquesta Vulgar, expresión de la vida chilanga

“Siempre hemos dicho que la Orquesta Vulgar es como una expresión de la vida chilanga, porque vivir en esta ciudad es una serie de cambios constantes: a veces es estrés y otras tantas es calma, pero de repente encuentras tu momento y tu lugar. Esa es la esencia de nuestra música”, aseguraron.
El nombre del ensamble sigue la misma lógica de las composiciones: ofrecer una fusión de distintos elementos —explicaron—, por ello obedece a dos conceptos: por un lado, el término Orquesta tiene relación con la música de culto y el jazz, mientras que Vulgar hace referencia a la calle, lo urbano, en el sentido de vulgo.
Toda la música que tocamos es nuestra, coincidieron Flores y Santandreu. Al momento de componer no pensamos en lo que haría cada uno como solista ni en los timbres ni los colores, pero conforme hemos crecido comenzamos a pensar en cosas más refinadas. Todo empezó como parte de la convivencia que se da entre amigos, pero nos hemos vuelto mucho más profesionales.
La Orquesta Vulgar está conformada por Luis Alfonso Flores Rodríguez, percusiones y director musical; Emiliano Suárez Esparza, vibráfono; Luis René Delgado Dávila Perro Lu, voz; Isaac Lucas Moreno Jaramillo, saxofón; Cuauhtli Hunaac-cel Mercado García, guitarra; Fernando Santandreu Guerrero, bajo; Arturo Corona García, piano, y Erick Martínez Olivera, trombón, todos ellos menores de 30 años.
Sobre el rango de edad de sus integrantes, los dos músicos señalaron que una de las ventajas que poseen es que tienen ideas frescas y sus influencias son variadas y distintas, aunque la inclinación principal sigue siendo el jazz. Todos cuentan con formación académica y profesional, un ejemplo de ello es Santandreu, el bajista, quien está por concluir la carrera en pedagogía musical.
Posteriormente compartieron que entre sus influencias musicales se encuentran, por ejemplo, Charles Mingus, Daniel Herrera, Robert Glasper, el son jarocho, el afrobeat, el funk, el rock progresivo, el grupo Portavoz y Randy Acosta, géneros y nombres que han enriquecido la diversidad de sus creaciones.
Ese bagaje de influencias quedó plasmado en su primer material discográfico: La víctima del caníbal, presentado en 2015, luego de un arduo trabajo de experimentación con diversas figuras, sonidos y narrativas musicales. En esta ocasión están por lanzar un nuevo disco: “Estamos en proceso de lanzar nuestro segundo material, cuyo primer sencillo se titula Haces mal”.
Con esta serie de propuestas heterogéneas, de composiciones que buscan expresar la vida en la ciudad y su respectiva dinámica, la Orquesta Vulgar se ha presentado tanto en Estados Unidos como en escenarios de toda la República Mexicana.
Finalmente, Flores y Santandreu comentaron que “en el jazz, aunque todo es sofisticado, al mismo tiempo es ligero y esa es una parte que cuidamos de manera natural. Tocar este género es mucho más interesante que cualquier otro ritmo, te desarrolla armónica y melódicamente; es el único que te permite explorar de forma tan amplia. Es complejo porque tienes que aprender a escucharlo y apreciar sus detalles”.