La Guardia Nacional es otro ejemplo de ineficacia del gobierno federal; la violencia sigue incontrolable: Adriana Díaz Contreras

La Guardia Nacional es otro ejemplo de ineficacia del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, pues 2019 registró el mismo promedio de homicidios dolosos que 2018, declaró Adriana Díaz Contreras, Secretaria General del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

La Guardia Nacional no puede controlar la violencia porque cuenta con una débil dirección estratégica. Su comandante supremo, el presidente López Obrador, confunde a sus integrantes con sus prédicas morales como “abrazos no balazos”, además de que titubea ante el crimen organizado, como sucedió con la liberación de Ovidio Guzmán.

Así, subrayó la perredista, durante 2019 ocurrieron 36 mil 476 homicidios, apenas 209 menos que en el último año de gestión de Enrique Peña Nieto, de acuerdo con cifras del INEGI. Sin embargo, la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes no varió y se mantuvo en 29 por cada 100 mil habitantes.

Como la Guardia Nacional no puede controlar la violencia, el Ejecutivo llamó a las Fuerzas Armadas Permanentes (Ejército y Marina) a que entren en su auxilio, y ni así ha logrado  garantizar la seguridad pública, aún cuando en los últimos 12 años mantuvo el discurso de “sacar al Ejército de las calles” y la no militarización del país, lo cual, en hechos, es todo lo contrario, indicó Díaz Contreras.

“Es muy lamentable que en la única tarea donde la Guardia Nacional ha funcionado, es en la persecución de migrantes en las fronteras sur y norte de México, convirtiendo al gobierno, en el muro de contención exigido por Donald Trump para frenar la migración a los Estados Unidos”, destacó la lideresa.

En ese sentido, en su calidad de Secretaria General del PRD, Adriana Díaz llamó al presidente a que revise la distribución de los efectivos de la Guardia Nacional, del Ejército y la Marina, para concentrar las fuerzas en las zonas de mayor violencia.

“También le propongo que con urgencia proceda a proporcionar todos los recursos necesarios para reorganizar las policías municipales, a las cuales se les debe profesionalizar y dotar del equipo bélico, logístico y de comunicación suficientes, y sobre todo de buenos salarios, prestaciones y seguros de vida, para que mejoren su capacidad de protección a la ciudadanía, y de respuesta inmediata a las acciones violentas del crimen organizado”, subrayó.

La dirigente enfatizó que sin el reforzamiento eficaz de las policías municipales, seguirá creciendo la violencia y el sexenio también se puede convertir en un período perdido en materia de seguridad pública. No es momento de desaparecer el Programa de Fortalecimiento de la Seguridad (Fortaseg), el gobierno federal está obligado a fortalecer al eslabón más débil de la cadena, los municipios, acentuó.