La formación de ciudadanos integrales y capaces de responder a las necesidades del medio laboral, a la vez de interesados en la ciencia y la cultura son aspectos fundamentales para el Instituto Politécnico Nacional (IPN), refirió la licenciada María de Lourdes Pérez Guzmán en el 3er. Foro Interunidades ¿Cuál debe ser el papel de la difusión de la cultura y la extensión universitaria en la UAM?

La directora de Difusión y Fomento a la Cultura señaló en el encuentro organizado por la Universidad Autónoma Metropolitana que desde 1936 el IPN se ha preocupado por capacitar a profesionales calificados para el desarrollo industrial de México, con un perfil que demanda mayores niveles de especialización en el campo de la educación y la investigación tecnológica, pero también con un alto compromiso con la cultura.

De esa manera se ha sumado al conjunto de instituciones educativas de carácter público y, aun cuando su composición es heterogénea y compleja, constituye un espacio abierto al intercambio de ideas universales, la discusión respetuosa y el debate libre y democrático, abundó.

El IPN responde a la responsabilidad de formar profesionales útiles y a seres humanos integrales que puedan encarar los grandes problemas nacionales, a partir de un enfoque artístico-humanístico y la unión indisoluble entre la técnica y el arte.

Pérez Guzmán explicó que durante la década de 1940 el Instituto tuvo entre sus guías principales los ateneos escolares, donde se llevaban a cabo actividades de difusión cultural, científica y tecnológica en las que “los alumnos participaban organizando festividades y ceremonias”.

La funcionaria agregó que uno de los primeros intentos por incluir la difusión de la cultura de manera organizada fue la creación del grupo estudiantil Poliart, fundado en 1941 y reconocido por Wilfrido Massieu, entonces director del IPN.

Con exposiciones, talleres de pintura, arquitectura, música, literatura, cine y teatro, los ateneos culturales fueron adquiriendo relevancia como foros de expresión de los alumnos.

Gracias al trabajo de los estudiantes y a la creación de una oficina de Difusión y Fomento a la Cultura, el Politécnico representa una alternativa cultural accesible y de calidad en la zona norte de la Ciudad de México y el área metropolitana.

“En el contexto actual el Instituto Politécnico Nacional tiene la misión de acercar su oferta artística y cultural principalmente a la propia comunidad, a través de actividades multidisciplinarias e interactivas, que contribuyan a la sensibilización y formación humanística como apoyo a la educción académica”.

Entre los espacios que cuenta el IPN destacan el Canal 11, una de las mayores difusoras de la cultura institucional, la Orquesta Sinfónica, la Compañía de Danza Folclórica, el Coro Alpha Nova y el Centro cultural Jaime Torres Bodet.