“Lo que la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía busca no sólo es la formación de restauradores, sino de seres humanos que puedan adaptarse a las condiciones cambiantes y desafiantes de la realidad actual.” Con esas palabras, la profesora-investigadora de la licenciatura en Restauración, Isabel Medina, definió la importancia del trabajo que se desarrolla dentro de la institución educativa.

Durante la mesa La enseñanza en México de la conservación arqueológica, transmitida en vivo el 26 de noviembre como parte del ciclo La arqueología hoy, coordinado por el colegiado Leonardo López Luján, la especialista enfocó su charla alrededor del Seminario Taller de Conservación Arqueológica, que se encuentra en la parte terminal de las licenciaturas.

“Es ahí donde es posible apostar a una perspectiva más integrada de los talleres que se impartieron, por una suerte de recuperación de esos trabajos y por la transición que significa hacia la parte profesional y, en mi caso, hacia una perspectiva vinculada con planificación estratégica.”

De acuerdo con la investigadora, resulta indispensable recalcar la importancia de la formación en la conservación arqueológica, porque cruza desde la teoría hasta la metodología y la práctica, en la cual la inserción en proyectos arqueológicos, tanto nacionales como internacionales, realmente enseñan y articulan los cuatro pilares de la educación: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a vivir juntos.

“En estos proyectos internacionales, los alumnos tienen la oportunidad de convivir con pares, lo cual significa una oportunidad para aprender sistemas de convivencia. La mayoría de los proyectos cumple con una serie de principios de colaboración, sobre todo Su-Sur, que tiene que ver con el intercambio ético, la horizontalidad, el respeto de la soberanía, la diversidad cultural; temas de solidaridad, de aprendizaje mutuo, de sostenibilidad e impacto y, sobre todo, de tolerancia y paz.”

Martha Tapia, licenciada en Restauración de Bienes Muebles por la Encrym, se encargó de hablar acerca del Seminario Taller de Obra Mural, el cual se basa en la investigación teórica-práctica, en la investigación aplicada a la obra, integrando elementos teóricos y prácticos, bajo un desafío: su trabajo se desarrolla alrededor de obras que están adosadas a la arquitectura, como podría ser la pintura mural, los estucos, los relieves en piedra, en mosaicos.

“Uno de los puntos importantes en la enseñanza es que los bienes que nosotros intervenimos están adosados a la arquitectura; por lo tanto, será muy importante el estado de conservación que guarde el inmueble o la estructura, con la idea de poder garantizar la estabilidad de estos elementos, para después incidir en la obra mural, como sería la pintura o la obra adosada. Siempre con una estrecha relación con distintos especialistas.”

Los seminarios taller se fundamentan en dictámenes interdisciplinarios en los que participan distintos tipos de especialistas: trabajamos con historiadores, químicos, arquitectos, petrógrafos y arqueólogos encargados de las zonas que hemos intervenido, siendo uno de los retos principales la colaboración con las áreas arqueológicas para determinar cuáles son los procesos que se van a realizar en cada uno de los sitios.”

“Debemos tomar en cuenta que en muchos de los trabajos arqueológicos se empieza a dar un proceso acelerado de deterioro y resulta muy importante que en esos proyectos siempre estén presentes restauradores, con la idea de ir adaptando a los elementos en el nuevo ambiente que está actuando sobre ellos y garantizar la permanencia de los elementos in situ”, explicó la investigadora del INAH desde 1985.

La importancia de la colaboración

En la sesión La enseñanza en México de la conservación arqueológica, Gerardo Ramos Olvera, director de la Encrym, ofreció un breve recorrido histórico por la creación de la escuela, nacida alrededor de la idea de que “para el ser humano, el conservar y resguardar sus tesoros del pasado son una preocupación y una necesidad innegable.”

“Esta breve frase habla del espíritu y de la misión no sólo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), sino de las tres escuelas que son fundamentales para llevar a cabo este trabajo de conservación, investigación y difusión de nuestro inmenso patrimonio cultural: la Escuela Nacional de Antropología e Historia, la Escuela de Antropología e Historia del Norte de México, en la ciudad de Chihuahua y la Encrym, que a sus 52 años siguen siendo un proyecto de Nación.”

Los antecedentes del Encrym se remontan al nacimiento del INAH, en 1939, cuando algunas de sus dependencias asumían diversos trabajos de conservación, con el objetivo de garantizar la investigación, la protección y la difusión del patrimonio cultural, pero la institución, tal como la conocemos hoy día fue inaugurada el 26 de enero de 1968, con el propósito de formar a sus estudiantes en la disciplina de la conservación y la restauración para apoyar las tareas sustantivas del Instituto.

“Ello, porque tanto los objetos como los espacios culturales han sufrido diversas alteraciones, no sólo por el paso del tiempo, las condiciones climáticas, los desastres naturales, el vandalismo, el saqueo, y todo esto pone de manifiesto la urgente necesidad de la conservación de los bienes culturales y obras artísticas, sentando las bases para la creación de la disciplina de la restauración”, destacó el profesor-investigador.

A Laura Suárez Pareyón le tocó reflexionar sobre el trabajo del Seminario Taller de Restauración de Cerámica, el cual se inició en los años 70 y por donde ha pasado una gran cantidad de generaciones que se han formado en la conservación de material, en este caso cerámico, “y que se quedan preparados para formar parte de más talleres y pasar a la conservación de materiales mucho más complejos en cuanto a su conservación.”

“Este es resultado del esfuerzo de una gran cantidad de profesores que hemos participado, desde el desarrollo del plan de estudios de este seminario taller, hasta el trabajo que se realiza de formación de estudiantes y de formación de patrimonio cultural: ha mostrado la inserción en proyectos que van desde la excavación misma de los objetos, hasta su exhibición museográfica. Siguen todo el recorrido, de manera que tienen una formación privilegiada”, destacó la especialista.

Laura Filloy Nadal, licenciada en restauración de bienes muebles por la Encrym, habló del Curso de Metodologías para la Conservación Arqueológica, ubicado en la segunda parte de la carrera, porque cuando se hizo el nuevo plan de estudios se pensó que sería importante que los estudiantes contarán con conocimientos previos no sólo de ciertos talleres, sino también sobre la legislación o nociones de la teoría de la conservación, “muy importantes para generar y una discusión rica sobre todos los ámbitos y problemas que tiene la conservación arqueológicos, no sólo en nuestro país, sino en el mundo en general.”

El curso lo imparte al alimón con la restauradora Adriana Sanromán, quienes se han enfocado en mostrar no sólo las metodologías para la intervención de los materiales, sino en tratar de entender cuáles son los procesos de deterioro que afectan a la mayoría de los objetos cuando están en un contexto de enterramiento y “ver cómo podemos asegurar su conservación a largo plazo.”

“Se trata de buscar que los alumnos vean casos específicos, en donde se analice, desde distintas perspectivas, las ventajas y las desventajas, de las diferentes técnicas que se pueden emplear para el manejo de los materiales, para su intervención y para su destino final, que será la investigación, las colecciones de museo y su exhibición. Lo más importante es el trabajo práctico y éste sólo puede llevarse a cabo cuando los alumnos se insertan en los proyectos arqueológicos del INAH”, resaltó Filloy Nadal, quien en la actualidad forma parte del laboratorio de conservación del Museo Nacional de Antropología.

Durante la sesión, el colegiado Leonardo López Luján recordó a José Luis Ramírez, fallecido el pasado miércoles, quien a lo largo de más de medio siglo se convirtió en la memoria viviente del INAH, “porque tuvo bajo su responsabilidad el archivo técnico del UINAH, repositorio único en el mundo del saber generado por nuestro gremio a lo largo del tiempo.”

La última sesión del ciclo La arqueología hoy para el presente años se realizará el próximo jueves 10 de diciembre, con la presencia de Sala Ladrón de Guevara, Mercedes de la Garza, Manuel Gándara, David Carrasco, Alfredo López Austin para celebrar los 80 años de la vida de Eduardo López Moctezuma.

  La conferencia La enseñanza en México de la conservación arqueológica se encuentra disponible en la página de YouTube de El Colegio Nacional: elcolegionacionalmx.