El diputado Pablo Gómez Álvarez (Morena) sostuvo que la depreciación del peso mexicano se debe a la disminución de las expectativas de crecimiento económico a nivel mundial y no a la caída del precio internacional del petróleo.

“No creo que la caída del precio internacional del crudo tenga un efecto directo en la devaluación del peso; el fenómeno original radica en la tendencia a desacelerar el ritmo del crecimiento del producto bruto mundial, por efecto de la pandemia del coronavirus, que afecta al comercio y la producción directamente”, indicó.

En declaraciones a la prensa, destacó que lo anterior afecta las perspectivas de recuperación del Producto Interno Bruto (PIB) del país, porque bajan los ingresos; sin embargo, México tiene cobertura para la disminución de los ingresos procedentes del petróleo.

“El Gobierno Federal ha ampliado las coberturas, tenemos que cumplir nuestros objetivos de producción de petróleo; se baja el precio, pero tenemos que aumentar la producción, hacer incluso inversiones extraordinarias durante este año, más allá de lo que estaba planteado, para poder recuperarnos”, subrayó.

 

Muy pronto para proyectar recorte al presupuesto

Cuestionado sobre un posible recorte al presupuesto de este año o el próximo, Gómez Álvarez dijo que es muy pronto para proyectarlo, pero no descartó que en su momento se tuviera que hacer.

No obstante, resaltó que el país tiene un “colchón” respecto del superávit primario, el cual podría adelgazarse eventualmente, lo que fortalecería el gasto público programable.

Sobre las declaraciones del presidente Andrés Manuel López Obrador de que hay 30 mil millones de dólares listo para entrar al rescate, señaló que ésos son reservas para apuntalar el peso, pero en este momento no serviría de nada y confió en que el Banco de México no lo haga y se recupere el peso.

“Esas son decisiones del banco y no creo que lo vaya a hacer en este momento porque no resolvería problema alguno. Creo que en los próximos días sería posible que se modifique esa tendencia revaluatoria del dólar y devaluatoria de las demás monedas y que las bolsas recuperen algo también de sus niveles, porque la salida de recursos no sólo es de una moneda hacia otra, sino también de las bolsas hacia el dinero líquido”, finalizó.