La cueva de las orquídeas, un viaje nostálgico a las calles y los sueños que cambiaron con el tiempo

Cultura
  • Con artistas escénicos del Colectivo Escénico El Arce, la propuesta se presentará del 21 de septiembre al 1° de octubre, en el Teatro Sergio Magaña

 La cueva de las orquídeas es un espectáculo escénico-musical que hace un viaje al pasado para echar una mirada nostálgica a ese espacio de tiempo que se da entre la niñez y la adolescencia, esa división que hay entre las etapas de crecimiento, tanto de las personas como de las calles, los parques, las esquinas: el barrio en el que se dio ese salto en la vida.

Escrita por el dramaturgo Alberto Castillo y dirigida por Ignacio Escárcega, la propuesta cumplirá una temporada de presentaciones del 21 de septiembre al 1° de octubre, de jueves a domingo, en el Teatro Sergio Magaña de la colonia Santa María La Ribera, como parte de las actividades de la Dirección del Sistema de Teatros de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.

Con la participación de actores y actrices del Colectivo Escénico El Arce, la propuesta atisba también en aquel tiempo fugaz que convierte a una calle en una vía rápida, un afecto en otro, en esa metamorfosis que experimenta un grupo de adolescentes “que son como renacuajos y en quienes habita al mismo tiempo la resistencia del sapo y la belleza y fragilidad de la rana”.

A decir del director y promotor cultural Ignacio Escárcega, se trata de “una serie de postales escénicas de la infancia y la pubertad que surgieron provocadas por los elementos en común que tienen todos los integrantes del elenco”. Aquí –dice el director de escena– recreamos música, aromas, sensaciones, sonidos, convivencias, complicidades que se juraban para toda la vida y que hoy son ausencias que pesan.

Es como mirar –agrega– el final de la calle de la infancia que desemboca en un campo de varias hondonadas y que en tiempo de lluvias se convertían en charcos enormes y se poblaban de ranas y renacuajos que, en safaris que ahora serían muy incorrectos, llevábamos a los patios de nuestras casas.

“De pronto, aquellas ranas verdes, hermosas, morían, y los resistentes renacuajos se convertían invariablemente en sapos”, señala Escárcega, y destaca que La cueva de las orquídeas habla de la transformación, del traslado que uno quisiera inmediato y que tarda horrores, de un cuerpo que comienza a ser distinto de lo que uno quiere, de confrontar la atracción biológica hacia otras personas, pero con el miedo al rechazo”.

Y entonces, se pregunta: ¿qué somos, qué fuimos: sapos o ranas, en ese imaginario mundo de topografías tan íntimas –un escondite, una cueva de orquídeas– contra el mundo de los adultos.

En la puesta en escena participan los actores Karen Alicia, David Almaga, Virginia Mares, Leilani Ramírez, Verónica Ramos y Fernando Sánchez C., todos ellos egresados de las más importantes escuelas de formación actoral y musical de México. Les acompañan en el diseño de escenografía: Tenzing Ortega y en el diseño de iluminación: Thalía Palacios. La canción de La Cuevita es de Miguel Tercero. Así como Fernanda Dávalos en el servicio social.

En ese viaje nostálgico al pasado, La cueva de las orquídeas cuenta una historia que se desarrolla entre tendederos de azotea y juegos de infancia, entre aguaceros, polvaredas y jícamas con chile. A ese paraíso de infancia, un día llega Elena, la nueva maestra de sexto grado, que revoluciona todo, desde la forma de enseñar, hasta la convivencia entre vecinos.

Y Erick, uno de los alumnos, uno del grupo de amigos, se enamora de ella. Y todos se dan cuenta de lo que sucede. Y perciben –todos ellos– que están “dejando de ser renacuajos, que ha comenzado la metamorfosis para albergar la resistencia del sapo, pero también la belleza y la fragilidad de la rana”.

Ignacio Escárcega afirma: “Es una propuesta escénica interesante porque despierta la memoria y los adultos siempre tenemos ganas de hablar con el niño que fuimos, con el que le gustaba salir a la calle sin límite de tiempo, al que le gustaba hacer juegos imaginarios en cualquier lado. La obra es un buen espacio para dialogar con nuestro niño interior, y en ese sentido y con ese ánimo, pues invitamos al público a compartir este viaje a aquellos años”

La cueva de las orquídeas con el Colectivo Escénico El Arce, se presentará del 21 de septiembre al 1° de octubre, los jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas, en el Teatro Sergio Magaña (Sor Juana Inés de la Cruz 114, colonia Santa María La Ribera, Metro San Cosme).

Admisión: Entrada general, $184. Los boletos se pueden adquirir en la taquilla del teatro y en las plataformas digitales de Ticketmaster.

Para conocer la programación de la Dirección del Sistema de Teatros de la Ciudad de México, visite la página: www.teatros.cultura.cdmx.gob.mx o la aplicación TeatrosCDMX, disponible en los sistemas operativos Android e IOS y en las redes sociales: Facebook @TeatrosCdMexico, Twitter @TeatrosCdMexico e Instagram @teatroscdmexico.