La creación artística desde el activismo busca apelar a las emociones y algo más que simplemente un discurso, formando alianzas de colaboración, refirió Hana Aoi, defensora de los derechos de las personas intersexuales, en la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Durante el conversatorio Activismo y arte de cara a la emergencia. Diálogos desde el Sur refirió que la imbricación de disciplinas y ámbitos a partir del feminismo debe conducir a relaciones entre el arte, la academia y la vida cotidiana más complejas.

Sobre ello apuntó que es tiempo de sumar y dialogar, ya que hoy más que nunca es importante que los espacios universitarios no se circunscriban sólo a lo académico, sino que den cabida a todas las voces “para mirar y cuestionar aquello a lo que nos hemos habituado y naturalizado”.

Organizado por el Doctorado en Estudios Feministas y la Maestría en Estudios de la Mujer de la Unidad Xochimilco, este encuentro lleva a pensar, sentir, conocer e imaginar “cómo podemos ir tensionando los bordes, los cuerpos y las fronteras geográficas para subvertir la manera en que nos comunicamos, creamos y sentimos”.

Resulta necesario “voltear la mirada y no sólo vernos los ombligos, ya que cuando nos referimos a diálogos Sur-Sur estamos hablando de que hemos normalizado el tránsito de ideas y representaciones de la realidad en relación con un norte hegemónico que no necesita estar presente materialmente, sino que se materializa en nuestras miradas y prácticas”.

La artista visual Gabriel Le Roux habló sobre las prácticas colaborativas desde la antropología visual en Sudáfrica y compartió parte de su trabajo en el documental Reclaiming Intersex, el cual discurre sobre la historia de vida y experiencia de la activista Nthabiseng Mokoena.

“Mi trabajo es una combinación de mi compromiso político con mi pasión creativa; mi práctica se ha vuelto más colaborativa con el paso de los años, pero la raíz siempre ha sido el activismo por la justicia social”.

Estas historias y retratos “nos permiten conocer a personas que son maestros”, ya que a través de su experiencia y su estar en el mundo transforman la realidad para hacerla más amplia y más justa con el fin de enfrentar el sexismo, el racismo, el clasismo y la homofobia.

Lorena Wolffer, artista y activista mexicana, habló sobre algunos de sus más recientes trabajos, uno de ellos titulado Mujeres en plural continuo que forma parte de Historias propias, un proyecto de largo aliento que pretende visibilizar la realidad de las mujeres y de las personas de identidad no normativa en diferentes escenarios de la Ciudad de México.

En este proyecto Wolffer invitó a cisgéneros, transgéneros y de otras identidades a contar su historia en un retrato, por lo que cada una de las participantes eligió como representarse, con el objetivo de definir procesos colectivos de enunciación, reconocimiento y visibilización.

En el conversatorio también participaron las artistas y performers Julia Antivillo, Lorena Méndez y la poeta y defensora de los derechos humanos de las personas transgénero Lia La Novia Sirena, quienes entablaron un diálogo con los asistentes y hablaron de su labor desde la resistencia.