Washington, D.C.- Washington DC. – A dos años de la marcha del Día de las Madres en Nicaragua, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), conmemora una vez más a las víctimas de la represión estatal. Asimismo, acompaña a sus familias e insiste en su llamado al Estado de Nicaragua, para que cumpla con sus obligaciones internacionales de investigar con debida diligencia los hechos sucedidos con el fin de asegurar la obtención de justicia y verdad, así como una reparación adecuada a las víctimas y sus familias.

Después de su visita al país, la CIDH recibió abundante información sobre los hechos registrados el 30 de mayo de 2018. Durante la jornada, las protestas pacíficas desarrolladas en el marco de la celebración del día de las madres en Nicaragua, fueron atacadas letalmente mediante el despliegue de grupos de choque y civiles armados que actuaron en coordinación y colaboración con fuerzas policiales. Dichas manifestaciones sociales habían sido convocadas en todo el país en apoyo a las Madres de Abril y como homenaje a las primeras víctimas de la represión estatal a las protestas iniciadas el 18 de abril. En Managua, la participación y masividad de la protesta habría alcanzado cifras históricas.

De acuerdo con datos oficiales, 15 personas resultaron muertas y 199 heridas, en Managua, Estelí y Masaya. Por su parte, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI-Nicaragua) instalado por la Comisión concluyó en el “Informe final sobre los hechos de violencia ocurridos entre el 18 de abril y el 30 de mayo de 2018” que dicha jornada arrojó un saldo de 19 víctimas fatales en todo el país y de 85 personas heridas solo en Managua, las que debieron requerir atención hospitalaria.

En su Informe de País: «Graves violaciones a los derechos humanos en el contexto de las protestas sociales en Nicaragua», la CIDH condenó enérgicamente estos hechos y la agudización del uso excesivo de la fuerza estatal. Asimismo, reiteró al Estado la recomendación formulada para desmantelar estos grupos y adoptar medidas para impedir que sigan operando terceros armados que atacan y hostigan a la población civil. A la fecha, la Comisión advierte que dichos grupos continúan operando en la realización de detenciones y otras acciones de hostigamiento, asedio y agresiones contra personas identificadas como opositoras, excarceladas, defensoras y periodistas.

La CIDH simboliza, en la memoria de las víctimas del Día de las Madres, la obligación internacional y la urgente necesidad de verdad, justicia y reparación, así como garantías para que no se repitan hechos como los del 30 de mayo de 2018. Asimismo, observa que dichas obligaciones se mantienen incumplidas por el Estado de Nicaragua respecto de todos los hechos constitutivos de violaciones a los derechos humanos ocurridos durante la crisis que aún afecta al país. Particularmente, en reiteradas ocasiones, la Comisión ha expresado su preocupación por las “políticas de reconciliación” y el conjunto de leyes adoptadas por el Estado que resultan incompatibles con el derecho internacional, a saber: la Ley sobre Diálogo, Reconciliación y Paz, la Ley de Atención Integral a Víctimas y la Ley de Amnistía.

La CIDH tiene en cuenta la persistente demanda de la sociedad civil nicaragüense por verdad, justicia y reparación. En tal sentido, hace presente la necesidad y la urgencia de tomar medidas diseñadas e implementadas como resultado de un diálogo social y democrático amplio, que especialmente incluya a las propias víctimas y sus familiares.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.