La Big Band del Conservatorio Nacional de Música estrenó la Suite Gabriel Vargas

Cultura
  • En un concierto realizado en el Auditorio Silvestre Revueltas, la agrupación, dirigida por Rubén Muñoz, rindió homenaje al creador de la historieta La Familia Burrón

Con el estreno mundial de la Suite Gabriel Vargas, dedicada a rendir homenaje al popular pintor y caricaturista hidalguense Gabriel Vargas Bernal (1905-2010), quien dio vida el siglo pasado a la historieta La familia Burrón, la Big Band del Conservatorio Nacional de Música ofreció un concierto en el que los protagonistas fueron los géneros musicales identificados con los bailes finos de salón.

Jazz, blues y swing fueron los géneros que se escucharon en la primera parte del concierto con temas de autores propios de la época de las grandes bandas y, en la segunda parte, pasodobles, mambo, chachachá y danzón inundaron el Auditorio Silvestre Revueltas del Conservatorio Nacional de Música en una sesión realizada el jueves 7 de marzo de 2024.

Organizado por la Secretaría de Cultura federal y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), el concierto fue dirigido por el maestro Rubén Muñoz Espinosa, docente del plantel y titular de la agrupación, quien además es el autor de la obra de estreno mundial en homenaje al historietista mexicano.

Al escenario subieron los integrantes de la Big Band del CNM ,formada por 34 jóvenes músicos en una alineación de ocho saxofones e instrumentos de aliento madera, cinco trompetas y cinco trombones; alternando en el programa, dos guitarristas, tres bajistas y cinco pianistas, así como un baterista y cuatro percusionistas, todos ellos acompañados por un coro de siete voces femeninas que al mismo tiempo hicieron los papeles de conductoras y de cantantes solistas.

El programa comenzó con tres canciones propias de la época de las grandes bandas de comienzos de la segunda mitad del siglo XX: It’s a Blue World, de Bob Wright y Chet Forrest; Perdido, de Juan Tizol; y Orange Color, de Milton DeLugg y Willie Stein.

Le siguieron un Popurrí de Cri-Cri (Dí por quéEl negrito bailarín y otras), de Francisco Gabilondo Soler, en arreglo para Big Band de Rubén Muñoz Espinosa; además de L.O.V.E, de Bert Kaemfert y Milt Gabler, así como el tema de la película infantil Los increíbles, de Michael Giacchino, en arreglo para Big Band de Paul Murtha.

Todas estas piezas permitieron el lucimiento y la demostración del rango de calidad interpretativa de cada uno de los integrantes de la orquesta y el coro, ya que en cada obra pasaron al frente las coristas para hacer de solistas, al tiempo que cada instrumentista, en su momento, se ponía de pie para su solo y recibir el aplauso del público.

El momento climático vino con el estreno mundial de la Suite Gabriel Vargas, del propio director de la Big Band. Para este momento especial se invitó como maestro de ceremonias al profesor Jesús Aguilar Vilchis, quien hizo una breve semblanza del caricaturista homenajeado y del compositor de la obra, pero también de los personajes de La Familia Burron: don Regino, doña Borola, Roberto Tacuche y otros.

La Suite Gabriel Vargas se escribió en meses recientes y está dividida en cinco movimientos, cada uno dedicado a un personaje e identificado con uno de los más importantes bailes de salón: Doña Gamucita (pasodoble), Don Regino (chachachá), Roberto Tacuche (danzón), Doña Borola (cumbia), e Invocación del conde Satán (mambo).

Este estreno mundial dio pie a una serie de lucimientos instrumentales de destacados componentes de la Big Band del CNM y del coro mismo, ya que dieron a conocer su versatilidad y encanto en cada interpretación. Ante el aplauso del público, la orquesta no tuvo más remedio que salir y ofrecer dos piezas más, una de ellas el clásico Can’t Take My Eyes off You, de Frankie Valli y The Four Season.

El concierto –dijo Rubén Muñoz Espinosa- es un homenaje a un gran caricaturista como lo fue Gabriel Vargas, pero también un homenaje y revaloración de aquellos ritmos que en México y otros países marcaron una época. En México esos ritmos como el mambo, el danzón y el chachachá que se mantienen presentes en el gusto de los mexicanos y que son fuente de aprendizaje para los alumnos del CNM.