*Miembro de El Colegio Nacional desde 1974, Héctor Fix-Zamudio (1921-2021),  impulsó la renovación del pensamiento constitucional mexicano, trajo a México las ideas e inquietudes, para constituir la Comisión Nacional de Derechos Humanos, abrió el amparo a las categorías procesales y refundó el Instituto de Investigaciones Jurídicas, entre sus aportaciones

*Invitado en diversas ocasiones a integrarse como ministro de la Suprema Corte de Justicia, Fix-Zamudio rechazó el ofrecimiento por considerar que su vocación, su trabajo, su forma de estar y de ser en el mundo, debía estar vinculada con academia, señaló el colegiado José Ramón Cossío, presidente en turno de esta institución

*El país está en deuda con el genio creativo, el talento jurídico, el talento y la capacidad de un gran jurista como Héctor Fix-Zamudio: Diego Valadés

El Dr. Héctor Fix-Zamudio (1921-2021), abrió el amparo a las categorías procesales, impulsó la  renovación del pensamiento constitucional mexicano, trajo a México las ideas e inquietudes, para constituir la  Comisión Nacional de Derechos Humanos y  refundó el Instituto de Investigaciones Jurídicas, del que fue miembro, destaca el colegiado José Ramón Cossío, presidente en turno de El Colegio Nacional, entre las aportaciones principales del jurista fallecido el 27 de enero del presente, sobre cuyo legado, afirma el también colegiado Diego Valadés: “dejó una de las obras jurídicas más consistentes y más amplias que se hayan escrito en México”.

Nacido en la Ciudad de México, en el año de 1924, estudió en la Escuela Nacional Preparatoria, tuvo maestros destacadísimos de literatura que le dieron una formación muy sólida en materia de esos conocimientos. Posteriormente ingresó a la Escuela Nacional de Jurisprudencia, donde particularmente tuvo una vinculación con Don Niceto Alcalá Zamora, importante procesalista español, llegado con motivo de la República a México, quien fue uno de los orientadores más grandes del maestro Fix-Zamudio, quien por esa razón, subraya José Ramón Cossío, se fue interesando en los temas de Derecho procesal.

“Entre las cosas que en esos años hizo el Dr. Fix-Zamudio, que son de gran importancia, fue haber sometido, voy a decirlo de esta forma, el juicio de amparo mexicano a las categorías de la teoría general del proceso. El Derecho de amparo mexicano entonces, se analizaba como si fuera un producto de la especialidad de la originalidad mexicana y se explicaba más bien en términos históricos y hay que decirlo, estaba ya en los años 50, muy atorado en sus posibilidades de evolución y desarrollo. Eso que hizo el maestro Fix-Zamudio en su tesis doctoral realizara un trabajo importantísimo porque abrió el amparo a las categorías, insisto, procesales, ‘el juicio de amparo’, decía él, ‘no es más que un proceso y consecuentemente puede cumplir distintas funciones y tener distintos elementos’”, señaló José Ramón Cossío.

El jurista, dijo tener la impresión de que Fix-Zamudio, habiendo entrado al amparo por vía de la teoría general del proceso, fue yendo cada vez más hacia el Derecho constitucional. “Como el maestro Fix era una persona que todo lo que hacía lo tomaba muy en serio, se puso a estudiar Derecho Constitucional, tradujo el libro del profesor Biscaretti, un texto muy importante, publicado originalmente en italiano y con eso fue avanzando hacia estas ideas”.

“Adicionalmente desarrolló un campo muy importante en materia de Derecho comparado, en la vocación originaria del instituto y esto también me parece que lo llevó a relacionarse con profesores muy importantes de otros países del mundo, en Francia, en Estados Unidos, en España y esto le dio un impulso enorme”.

El Ministro en Retiro de la Suprema Corte de Justicia recordó que la amistad con don Manuel García Pelayo, don Francisco Rubio Llorente, don Manuel Aragón y con Pedro de Vega, profesores muy distinguidos de España, vinculados con el proceso de renovación del Constitucionalismo español con motivo de la Constitución de 1978, permitió que el maestro Fix-Zamudio realizara una serie de encuentros entre juristas españoles y mexicanos.

“Creo que ahí también hay una deuda muy grande en el proceso, insisto, de renovación del pensamiento constitucional mexicano y en esa medida también hay que recordar que el Dr. Fix-Zamudio trajo a México las ideas, las inquietudes, para finalmente constituir la  Comisión Nacional de derechos Humanos, para darle desde la reforma, en la administración del presidente Miguel de la Madrid en  1987, un sentido a la Suprema Corte como Tribunal  Constitucional, que son dos de sus, me parece, más destacadas aportaciones a la evolución de nuestro  país”.

Para Cossío, la oportunidad que tuvo Fix- Zamudio de ser director y refundar en buena medida el Instituto de Investigaciones Jurídicas, fue algo muy importante, así como el hecho de haber sido miembro de la Junta de Gobierno de la Universidad, por lo que varios ex rectores se apoyaron en él debido a su consejo y su pertinencia jurídica. “Al menos desde el rector Barros Sierra, hasta los últimos rectores encontraron en el Dr. Fix-Zamudio este apoyo siempre muy universitario, en favor de las posibilidades del Derecho y de la existencia de las normas dentro de la Universidad”.

“Mi relación con él, que sí la quiero dejar muy clara, fue muy importante para mí, lo conocí en el año de 1985, cuando ingresé al Instituto de Investigaciones Jurídicas, fui su asistente de investigación, me impulsó para ir al doctorado en el año de 1986, estuvo en mi examen profesional, en Madrid en el año de 1988. Él me recomendó ir a la Suprema Corte con el Dr. Carpizo cuando se incorporó él a la Corte y escribimos un libro juntos, importantísimo para mí en ese momento y mantuvimos una muy estrecha relación a lo largo de los años. Yo lo considero un mentor, una persona extraordinariamente generosa en su conocimiento. Muy asertivo, muy cuidadoso en lo que decía, con una manera de apoyar y de educar muy fina. Para la comunidad jurídica mexicana y me atrevo a decirlo, también para la iberoamericana, por lo pronto, aunque también creo que para otras partes del mundo, el Dr. Fix-Zamudio es un referente por su enorme capacidad jurídica, por su bonhomía, por su manera de ser y de estar. En El Colegio Nacional extrañaremos, su consejo, su prudencia, su visión general de las cosas, nos ayudó mucho y lo vamos a extrañar.”

Cossío destacó asimismo el trabajo de Fix-Zamudio en la confección de diversas leyes: “el presidente Zedillo le confió algunos elementos de juicio muy importantes en la reforma de 1994. Por otro lado, yo consideraría que el presidente de la Madrid y otros presidentes con posterioridad, aprovecharon el conocimiento del Dr. Fix-Zamudio para darle impulso y realización a las instituciones jurídicas mexicanas”.

“También es importante recordar que fue invitado en varias ocasiones a integrarse como ministro de la Suprema Corte de Justicia y el Dr.  Fix-Zamudio las rechazó por considerar que su vocación, su trabajo, su forma de estar y de ser en el mundo, debía estar vinculada con la academia”, aseveró el colegiado y  agregó:  “Yo pensé por comentarios de dos  ex presidentes, al menos, y expresamente me lo llegaron a comentar en alguna ocasión, que le ofrecieron al Doctor Fix- Zamudio ocupar  la posición de ministro y no lo aceptó, esto fue al menos lo que sé por los ex presidentes de La Madrid y Zedillo, se cuenta que hubo otros que también se lo ofrecieron”.

Finalmente, el Dr. Fix- Zamudio incursionó en el ámbito de los derechos humanos y hay que recordar que fue miembro y presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, también estuvo en el Comité de Expertos para Derechos Humanos en Ginebra, concluyó el colegiado.

Promotor en América Latina del establecimiento de los Tribunales Constitucionales

 Por su parte, el jurista Diego Valadés, miembro de El Colegio Nacional, afirmó que “el maestro Héctor Fix-Zamudio dejó una de las obras jurídicas más consistentes y más amplias que se hayan escrito en México, pero además de sus  contribuciones personales al estudio del Derecho constitucional y del  estudio del juicio de amparo, entre otros muchos temas que trató, se le debe también el haber promovido en América Latina el establecimiento de los Tribunales Constitucionales y la introducción de las diferentes modalidades de defensoría de los derechos humanos, también conocida como Ombudsman”.

“Él fue un luchador infatigable en pro de las libertades públicas y de la justicia. Muchas de las reformas constitucionales que hemos tenido en México en materia de justicia fueron impulsadas por él o revisadas bajo su conducción para darles una buena estructura y una mayor viabilidad. El país está en deuda con el genio creativo, el talento y la capacidad jurídica de un gran jurista como fue Héctor Fix-Zamudio” enfatizó el autor de Constitución y democracia.