Jaime Augusto Shelley, poeta de las causas sociales

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Literatura, lamentan el sensible fallecimiento del excoordinador del Departamento de Artes Plásticas y subdirector de Teatro del INBAL, coordinador de eventos literarios de la Casa del Lago y asesor literario del Fondo de Cultura Económica.

El también catedrático fue autor de Himno a la impaciencia y Patria prometida, así como de La rueda y el eco, obra incluida en La espiga amotinada (1960), que agrupó el trabajo de cinco poetas mexicanos -Juan Bañuelos, Eraclio Zepeda, Óscar Oliva, Jaime Labastida y el propio Shelley-, y que, según Agustí Bartra, consiste en un estilo poético que repudia el poema corto y el “juego estético” como finalidad en sí mismo.

Lorena Larenas, difusora de la obra de Shelley, aseguró en entrevista que su legado más grande no solo como escritor, sino como persona, fue su postura socialista y la defensa férrea de las causas sociales: “Nunca cambió, firme en sus conceptos, su obra poética en esta idea socialista fue su mayor legado”.

Al respecto, expresó que para ella las dos obras más representativas de Shelley fueron Himno a la impaciencia (1971) y Patria prometida 1984-1995 (1996), ya que en ambas se refleja su preocupación social: “Él decía que su poesía podía modificar la realidad, ese fue un eje en toda su obra”, abundó.

Como catedrático, dijo, se mantuvo más de cinco décadas en instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Sociedad General de Escritores de México (Sogem), además de realizar lecturas de poesía en distintos estados de la República mexicana. “Siempre estuvo dispuesto a ir a leer poesía”, recalcó.

La también maestra en Letras Mexicanas por la UNAM expuso que la lista de influencias literarias del autor de Ávidos rebaños (1981) es larga, sin embargo, aclaró que tuvo un gusto prominente por filósofos franceses, como Jean-Paul Sartre, Charles Baudelaire y Simone de Beauvoir, así como todos los románticos de la literatura inglesa y algunos de la literatura española, entre ellos Miguel Hernández, César Vallejo y Pablo Neruda, entre muchos otros.

Jaime Augusto Shelley nació en la Ciudad de México el 7 de agosto de 1937. Escribió nueve poemarios, así como ensayos y guiones de teatro. Asimismo, se dedicó a la traducción de autores como Wallace Stevens, Robert Frost, T.S. Eliot, William Carlos Williams, Dylan Thomas y H.G. Wells.