Investigadores del Área de Análisis y Gestión Socioeconómica de las Organizaciones de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) trabajan en un programa de ecoinnovación que pretende ir más allá de la denominada economía verde, mediante el análisis de seis estudios de caso en manufactureras y cooperativas pequeñas del sector rural en México.

La doctora Graciela Carrillo González, docente del Departamento de Producción Económica de la Unidad Xochimilco, explicó que el proyecto Perspectivas conceptuales de la Ecoinnovación y experiencias en organizaciones mexicanas busca establecer una correspondencia de cada caso con la realidad, redefiniendo enfoques para el impacto local y regional, así como realizar recomendaciones de política pública en la materia.

El trabajo aborda el tema del medio ambiente desde perspectivas distintas dados los retos del desarrollo global, principalmente desde causas que están propiciando el agotamiento de los recursos naturales debido a la expectativa de crecimiento de la población de siete mil millones de habitantes a 10 mil millones para 2050.

Esto sumado al modelo económico del último siglo relacionado con una visión consumista que se sostiene porque el mercado crece y ha generado repercusiones relevantes en la economía sobre la energía fósil, hasta llegar a una situación de agotamiento de los recursos naturales no renovables.

En el 2º Seminario de Ecoinnovación e impacto en el desarrollo local y regional, la profesora-investigadora del Departamento de Producción Económica sostuvo que el ritmo de agotamiento de los recursos renovables es tan acelerado que no da tiempo a su regeneración, lo que incide en la afectación de muchas especies.

Este escenario –que proviene desde 1970 y que marcó por primera vez el problema ambiental en la agenda internacional– imprimió una posición de los organismos internacionales –Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Organización de las Naciones Unidas (ONU) y una participación muy activa de la Unión Europea y algunos países de Asia– para impulsar la llamada economía verde, siendo la ecoinnovación una de sus áreas.

Desde el año pasado, un grupo de investigadores de esa Área y de la División de Ciencias Sociales y Humanidades se enfocó en el desarrollo de la ecoinnovación consistente en satisfacer una necesidad a través de un sistema nuevo, pero tratando de reducir los impactos ambientales.

Sin embargo, pareciera que en los países en desarrollo, donde no predominan áreas de ciencia de punta e innovación, no pueden aplicarse cooperativas o pequeñas manufactureras para cuidar el medio ambiente y que “somos invisibles, por ello nos planteamos el problema y la aplicación del desarrollo teórico actual de ecoinnovación en los contextos locales y en las condiciones que operan en las organizaciones”.

El objetivo es ubicar las limitaciones y los alcances a partir de los casos estudiados en seis regiones del país, tal es el caso del Grupo de productores de maíz criollo de la comunidad de Ixtenco y que involucra también al grupo Vicente Guerrero en Españita, ambos en Tlaxcala.

El segundo referente a Xuaji Me Phaa y la cooperativa de indígenas en la Montaña de Guerrero, una de las zonas más pobres del país; mientras que el tercer estudio es el de los valles centrales de Oaxaca, en el que a partir de su trabajo con alebrijes notaron que su materia prima debe ser recuperada y cuentan ahora con un proyecto de reforestación.

Otro de los estudios está centrado en Taselotzin, Cuetzalan, en Puebla, a cargo de la doctora Aleida Azamar Alonso, docente del Departamento de Producción Económica de la Unidad Xochimilco, el cual es interesante porque participan mujeres indígenas; los otros proyectos están relacionados con la cooperativa Smart Fish, ligada a la problemática de los pescadores, y la cooperativa Tradoc dedicada al sector de las llantas.

La doctora Carrillo González adelantó que el próximo año será editado un libro colectivo conformado en primera instancia por la perspectiva conceptual de la ecoinnovación, “aquella discusión que buscamos hacer y poner en el centro desde la realidad del país, que incluya los estudios de caso”.

La maestra Dolly Espínola Frausto, directora de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Unidad Xochimilco, destacó la importancia del seminario, pues propone nuevas maneras de pensar el desarrollo local y regional frente a los embates de la economía global y sus “modos a veces canibalescos de pensar el desarrollo”.

Al inaugurar el 2º Seminario de ecoinnovación e impacto en el desarrollo local y regional recordó que en una reunión con el encargado de negocios de la Unión Europea, su constante fue no sólo cómo pensamos en nuevas formas de desarrollo sustentable, sino cómo enfrentamos los problemas de la economía de mercado.

Sobre todo por estar “en esta especie de camisa de fuerza que requiere nuevas formas de pensar lo local, lo regional y, por supuesto, pensar eso en función de los grandes problemas y los retos que tenemos para el avance del mundo”, puntualizó.