Como parte de la serie de webinars “Nueva Normalidad más solidaria, justa, feminista, local, igualitaria” que realiza el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), para la cuarta sesión se invitó a la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena Ibarra y a la secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín, quienes junto con la presidenta del Inmujeres, Nadine Gasman y la investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, Alicia Girón González, analizaron la importancia de invertir en las mujeres para que los efectos adversos que deja la pandemia por Covid-19 no profundicen las desigualdades y se pueda detonar el desarrollo de México y la transformación que se ha propuesto el Gobierno de México.

A manera de introducción, Nadine Gasman refirió que ante la crisis económica mundial y para enfrentar los retos de mejor manera se necesita que los gobiernos y las empresas inviertan en las mujeres, en su educación, en su economía y en su bienestar. Al respecto dijo que, si en México se incorporara a las mujeres al mercado laboral en igualdad de condiciones con los hombres, se generarían más de 240 mil millones de pesos adicionales en la economía nacional cada año, cifra similar al PIB anual de los estados de San Luis Potosí, Chiapas o Hidalgo.

En este sentido reiteró la importancia de que el Estado y las empresas favorezcan el desarrollo económico y social para disminuir los efectos de la crisis. Datos del Inegi del mes de abril señalan que la tasa de desempleo entre la población económicamente activa alcanzó 43% para las mujeres mientras que fue 23.5% para los hombres. “La pandemia ha afectado a las mujeres de forma diferenciada y en el tema económico así lo demuestran estos datos, por lo que el panorama para las mujeres es incierto si no actuamos adecuadamente. Tenemos la oportunidad de invertir para capacitar a las mujeres para incrementar sus habilidades y así puedan tener un incremento salarial conforme a su trabajo, esfuerzo y capacidad”, puntualizó Nadine Gasman.

En su intervención, Alicia Bárcena expresó que  la crisis por Covid-19 está profundizando problemas y nudos estructurales existentes en la división sexual del trabajo, los patrones culturales patriarcales, la desigualdad socioeconómica y la pobreza, en donde la ampliación de la brecha de género en el mercado laboral es una de las mayores preocupaciones en la región de América Latina y el Caribe, en tanto que la expectativa para 2020 es que haya 21 millones de mujeres desocupadas, 8 millones más que en 2019.

Además, alrededor de 118 millones de mujeres de la región se encontrarán en situación de pobreza (37.4%). “Más de la mitad de las mujeres están ocupadas en sectores de alto riesgo de ser afectadas por la contracción económica, como: el comercio, hogares, manufacturas, turismo, todo lo referente a servicios vemos que son los más afectados porque es donde las mujeres participan mayoritariamente”, refirió Bárcena.

Agregó que en el caso de México existe la urgencia de crear un sistema de cuidados, puesto que datos del Inegi indican que, a diferencia de los hombres, en un 56.5%, las mujeres han desistido de buscar empleo por la necesidad de hacerse cargo del cuidado de infantes, personas ancianas y enfermas.

Ante este panorama, Bárcena recordó el Compromiso de Santiago como una guía para la implementación de políticas para una reactivación sostenible: “no podemos continuar con una cultura patriarcal de desigualdad en la región. Debemos aplicar políticas macroeconómicas expansivas sensibles a temas de género; implementar urgentemente una economía del cuidado que diseñe sistemas integrales de cuidado con perspectiva de género; el comercio con programas que impulsen la generación de empleo de calidad con emprendimiento para las mujeres; e invertir en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas donde se elimine la segregación laboral y que se garantice el trabajo decente y la igualdad salarial para las mujeres”.

Por su parte, la secretaria de Economía, Graciela Márquez dijo que con la pandemia, el empleo de las mujeres se ha precarizado o, en algunos casos, ha desaparecido: “vivimos una contingencia sanitaria y económica con sesgo de género, esto es evidente en la participación de las mujeres en las ventas y el comercio, tras el freno de la economía son las mujeres quienes se vieron más afectadas. Por lo que en el retorno a las actividades debemos de poner énfasis en colocar a las mujeres en actividades de alta productividad laboral, porque si las incorporamos en actividades de baja productividad, vamos a perpetuar la desigualdad”.

En ese sentido, recalcó la importancia de los programas de microcréditos que lleva a cabo el Gobierno de México, donde 25 mil pesos representa un monto significativo para los negocios más pequeños: “es un monto que hace la diferencia, para sobrevivir la crisis, no es para que crezca no es para que emprenda una ruta hacia la exportación, es para que en el cierre de la economía en el momento en que pusimos el freno puedan subsistir y permanezcan a flote […] hemos dispersado casi un millón de microcréditos, la meta es 1 millón 450 mil microcréditos, siempre va a ser insuficiente, pero sin ellos estos negocios no hubieran sobrevivido, de eso de eso estamos seguros”.

También, señaló la oportunidad de “fomentar la inclusión financiera y la inclusión digital, dos elementos de empoderamiento para las mujeres que beneficiará a la sociedad en su conjunto […] Con la educación a distancia tenemos la oportunidad de compartir contenidos con perspectiva de igualdad, será trabajo de la SEP elaborarlos y será cuestión de que Inmujeres pueda tener espacios para generar esos contenidos. Esta es una oportunidad para hacerle llegar a las niñas y niños mensajes de igualdad”.

En su intervención, Alicia Girón González pidió “invertir en la educación de las niñas para el futuro del país. La alfabetización digital es muy importante y esto se debe hacer lo más pronto posible, no podemos permitir que solo el 20% de los hogares tengan sistemas de telecomunicaciones y que el resto no puedan participar porque no cuentan con la tecnología, debemos priorizar la inclusión digital de todas y todos. Además, es necesario implementar la estrategia de las tres “R”: redistribuir, reconocer y reducir el trabajo de cuidados”.

“Debemos de encaminarnos a un nuevo paradigma de desarrollo donde la igualdad de género esté en el centro, que genere un pacto multicolor que incorpore a todos los sectores sociales, sin eso, el futuro de desarrollo sostenible no será posible”, concluyó Bárcena.

El webinar completo se puede ver en: : https://youtu.be/SAer6_AVnaw.

El Inmujeres reitera su compromiso para colaborar, trabajar, y tender puentes con los diversos sectores y con las mujeres para atender las necesidades de quien están en mayor vulnerabilidad y salir de la crisis sanitaria y económica que se vive en México y el mundo.