En los últimos años, la Universidad Nacional ha tenido avances importantes en materia de equidad de género, y aún así, ante la magnitud de un problema histórico y estructural “falta mucho por hacer, como el reclamo de la comunidad lo señala”, afirmó Leonardo Lomelí Vanegas, secretario general de esta casa de estudios.

Al inaugurar el Primer Encuentro de Comisiones Internas de Equidad de Género de la UNAM (CInEG), añadió que esta reunión es motivo de satisfacción, pues constituye un espacio importante de reflexión sobre lo hecho y lo mucho que se debe lograr, especialmente en la erradicación de todas las formas de violencia de género.

Acompañado por Mónica González Contró, abogada general; Leticia Cano Soriano, presidenta de la de la Comisión Especial de Equidad de Género (CEEG) y directora de la Escuela Nacional de Trabajo Social; Ana Buquet, directora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG); y Diana Tamara Martínez Ruiz, secretaria de la CEEG y directora de la ENES Morelia, Lomelí Vanegas destacó la importancia del intercambio de experiencias para construir diagnósticos, evaluar políticas y afinar instrumentos para erradicar las violencias de género y consolidar el objetivo de lograr la igualdad en la Universidad.

Al hacerlo, “cumpliremos con un imperativo de la institución y contribuiremos significativamente a la discusión nacional y a mejorar las condiciones de igualdad de género en nuestro país”.

Al respecto, Cano Soriano señaló que el encuentro “es un primer esfuerzo para trabajar conjuntamente en la dirección adecuada y fortalecer la política institucional de género, tan necesaria en la Universidad y en la nación”.

El papel de las universidades para construir sociedades más justas e igualitarias es fundamental, añadió Ana Buquet, directora del CIEG, entidad coorganizadora del encuentro, junto con la CEEG. “Las transformaciones en las relaciones de género que se logren en nuestras comunidades influirán de manera decisiva en el resto de la sociedad”.

Igualdad y equidad, planteamiento cotidiano

En el país el clamor por justicia, igualdad y equidad es un planteamiento de todos los días, añadió Cano Soriano. “Las violencias en México han marcado una ruta de resquebrajamiento del tejido social; no es fortuito que haya violencia en el noviazgo, que la familia en muchas ocasiones sea el escenario principal de casos de acoso o violación, y que nuestra Universidad, siendo parte de ese contexto complejo, viva hoy situaciones de violencia de género”.

Es necesario trabajar en conjunto, porque no sólo es asunto de la administración central o de cada entidad, es un tema que nos compete a todos, insistió. “La UNAM debe estar a la vanguardia de las acciones, intervenciones y estrategias que atiendan esa problemática, y que hoy son tan necesarias”.

Ante directores de entidades académicas informó que en este encuentro se definirá el rumbo de las CInEG y sus atribuciones. “Debemos brindar los mejores escenarios; la UNAM se lo merece y la comunidad lo exige”.

Desigualdades históricas

En tanto, Ana Buquet subrayó que las desigualdades entre mujeres y hombres se dan en todos los espacios sociales; son históricas, estructurales y se producen y reproducen a través de múltiples mecanismos de carácter cultural, social y subjetivo; es decir, a través de las personas.

Probablemente para muchas personas la violencia de género sea familiar; va desde el acoso sexual en los espacios públicos, pasando por las violencias que se producen dentro de las familias, y hasta los feminicidios. Pero hay otras formas de desigualdad, como la brecha salarial –ellas ganan menos dinero que los hombres– o la división sexual del trabajo, pues las mujeres se ocupan principalmente de las responsabilidades familiares, lo que “nos pone en absoluta desventaja en el espacio laboral frente a ellos”, ejemplificó.

Las desigualdades de género están naturalizadas, reiteró la experta. Las consideramos normales o no las vemos, sin embargo, dañan a las comunidades, obstaculizan su desarrollo y producen injusticias.

Buquet consideró que las comisiones internas de equidad de género de la Universidad serán el mecanismo más importante para transversalizar la política institucional en la materia, y la única forma de avanzar hacia la igualdad sustantiva de género en esta casa de estudios.

En la sesión se abordó el Documento Básico para el Fortalecimiento de la Política Institucional de Género de la UNAM, además de las principales funciones y actividades de las CInEG; se realizaron mesas para el diálogo e intercambio de experiencias, y se habló del Protocolo para la Atención de Casos de Violencia de Género en esta casa de estudios. Los trabajos continuarán mañana y se presentará la propuesta del Sistema de Monitoreo de la Política Institucional de Género de la institución.